La Rioja

 Ildefonso Falcones. ::   EFE
Ildefonso Falcones. :: EFE

Ildefonso Falcones desafía la nostalgia

  • El escritor quiere recuperar el cetro del reino del 'best seller' con su nueva novela

Diez años después de arrasar con 'La catedral del mar', novelón del que vendió seis millones de ejemplares en casi 50 países, Ildefonso Falcones (Barcelona 1959) busca de nuevo el cetro del reino del 'best seller' con 'Los herederos de la tierra' (Grijalbo). La nueva y voluminosa historia toma el testigo del libro que le situó como uno de los autores de más éxito en lengua castellana. La presentó ayer en el corazón de su ciudad natal, en un recorrido por los escenarios de esta nueva aventura de pasiones entre vinateros y constructores de barcos.

Si resulta imposible volver a acariciar la mano de esa persona querida que se nos fue o enmendar aquel error que cometimos, no lo ha sido para Falcones regresar a 'La catedral del mar', a sus protagonistas y a su gente. «Barcelona me sigue ofreciendo muchos atractivos», aseguró el escritor, que presentó su nueva novela como «un desafío a la nostalgia» de su primera y exitosa novela.

Con una tirada inicial de 400.000 ejemplares para España y América, 'Los herederos de la tierra' está escrita para «entretener», como toda la obra de Falcones, según admite el novelista. Lleva una semana en las librerías y copa el primer puesto en las listas de ventas. Más que de segunda parte, prefiere Falcones hablar de «continuación» de la primera novela. La trama, de hecho, se sitúa tres años después de donde la dejó en su gran éxito editorial.

'Los herederos de la tierra' se ambienta también en la Barcelona del siglo XIV, pero con nuevo protagonista. De ahí que su autor rehuya del concepto de segunda parte. Se llama Hugo Llor. Es un huérfano de doce años que trabaja en las atarazanas de la Ciudad Condal gracias a la generosidad de la familia Estanyol, de la nobleza local y protagonista de la primera entrega. Hugo tiene un sueño: convertirse en constructor de barcos. Pero en su camino se cruzará la familia Puig, enemiga acérrima de su mentor. A partir de ese momento, la vida de Hugo oscila entre la lealtad a la familia Estanyol y la necesidad de sobrevivir en una ciudad terriblemente injusta con los pobres.

«Es una historia de aventuras que narra la lucha por la supervivencia, con un protagonista que vive muchas aventuras, que descubre el amor y que se ve envuelto en una venganza», resume la editora Ana Liarás. Un relato con los elementos clásicos de la narrativa histórica: amor, venganza, lucha por la dignidad, búsqueda de un sueño, todo en el contexto de una Barcelona medieval y gótica.

Pero esta vez fuera del barrio de la Ribera, donde transcurre 'La catedral del mar'. Estamos unos metros más allá, en el Raval, que ya en la época medieval era más marginal, habitado por los pobres, los recién llegados y las profesiones menos amables. Obligado a abandonar el barrio de la Ribera, donde residían las clases altas, el protagonista busca trabajo junto a Mahir, un judío que le enseña los secretos del mundo del vino, otro de los protagonistas del libro. «En la Barcelona del siglo XIV se bebía más vino que agua, que podía estar contaminada», precisó el escritor, que posó entre tinajas, cubas y alambiques en el gótico Salón del Tinel y en otros enclaves de la Barcelona medieval.

Vuelve a sumergirse en una época que considera «maravillosa y convulsa», que llevó a que un infante castellano se hiciera con el Condado de Barcelona y con los demás reinos de la Corona de Aragón. Si así ocurrió, aclara Falcones, fue porque así lo quisieron los nobles barceloneses, que rechazaron al entonces conde de Urgell como pretendiente al trono del Reino de Aragón.

El contexto histórico es importante para el escritor, que narra el inicio de la castellanización de Cataluña. «No sé si para bien o para mal; que cada cuál decida», dijo aludiendo al Compromiso de Caspe. El cisma religioso en la iglesia católica o la expulsión de los judíos también son elementos que ayudan a centrar la trama.

El lanzamiento de la nueva novela de Falcones coincide con el inicio del rodaje de la adaptación televisiva de 'La catedral del mar', que estrenará como serie en Antena 3 y después emitirá Netflix. «Será una gran producción», anticipa el escritor. «Tengo una gran curiosidad», reconoce Falcones, que no ha intervenido en el guión, «por no dominar el lenguaje audiovisual». Cree que saldrá una buena serie. «Lo importante -señala- es que se ciña al espíritu de la novela y si lo hacen estoy seguro de que los lectores y los televidentes disfrutarán».