La Rioja

El cambio climático y su mal uso dañan el acceso al agua

  • Expertos presentan en 'Diálogos del Agua' los principales retos a los que se enfrentan los países para garantizar su seguridad hídrica

Madrid. Sin agua no hay higiene, ni agricultura, ni ganadería. Es un activo estratégico para cualquier sociedad y, tal vez por eso, muy difícil de gestionar. Ayer, un grupo de expertos internacionales invitados por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) discutieron los retos a los que se enfrentan tanto España como los países de Latinoamérica en este ámbito. Cómo la almacenan y distribuyen, cómo gestionan sus infraestructuras, bajo qué criterios la reparten y, sobre todo, qué circunstancias esperan para las próximas décadas.

«Tenemos que hacer efectivo el derecho al agua como derecho humano», aseguró Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en funciones, durante la inauguración del encuentro. «El agua es un asunto estratégico y su gestión debe tomarse como una política de Estado». A esto, la consejera del Banco Mundial Karin Kemper añadió que la seguridad hídrica «es mucho más que lograr que salga agua del grifo, son muchas más cosas, incluida la paz social».

Grosso modo, en ambos lados del Atlántico la gestión de aguas se enfrenta a dos grandes retos: a los efectos del cambio climático y al dilema de la eficiencia. En casi cualquier lugar preocupan el aumento de los eventos meteorológicos extremos -sequías e inundaciones- y también resolver qué porcentaje de pérdidas de agua en la red son sostenibles ambiental y económicamente.

Puede parecer contradictorio, pero aspirar a una eficiencia del 100% en la captación, el almacenamiento y la distribución del agua no es sostenible. Hacerlo, recordaron varios ponentes, exigiría la construcción de unas infraestructuras caras y complejas que, en sí mismas, causarían un daño al medio ambiente potencialmente más grave que el que se produce durante todas las fases del proceso actual. «La experiencia mundial nos dice que unas pérdidas de entre el 20% y el 25% son razonables», afirmó Abel Mejía, asesor estratégico de Agua en CAF.