La Rioja

Puesta a punto de la piel tras el verano

Puesta a punto de la piel tras el verano

  • Hay que adaptar la limpieza, la hidratación, la fotoprotección y el tratamiento antienvejecimiento a cada tipo de piel

  • La aparición precoz de pequeñas arrugas es un aviso para tomar medidas frente a la exposición solar

Después del verano, debemos recuperar nuestra piel de los 'estragos' del sol, si no se ha tomado con la fotoprotección adecuada y sin abusar de largas exposiciones solares. A pesar de todos los cuidados y de los consejos que dimos antes del verano para cuidar la piel y el cabello, es difícil que se hayan seguido, porque el verano es tiempo de vacaciones y de 'olvidos y despreocupaciones'. El sol, el calor, el sudor, el cloro de las piscinas, la sal del mar, etc., habrán hecho estragos en la piel y el cabello.

El sol provoca cambios en la estructura de la piel haciendo que aparezca arrugada, con manchas pigmentadas y una superficie menos lisa de lo que le correspondería por edad. El número, forma, grosor, etc., de las arrugas son un buen parámetro para apreciar el grado de envejecimiento. La aparición precoz de pequeñas arrugas es un aviso para tomar medidas frente a la exposición solar. Estas pequeñas arrugas van a aparecer primero en las zonas expuestas, como puede ser la cara y el cuello.

El envejecimiento de la piel se va manifestando porque la piel adelgaza, se vuelve más seca, pierde poco a poco elasticidad, tonicidad y firmeza. Aparecen las arrugas. Se pierde luminosidad y la piel adquiere un tono más apagado.

Lo primero que hay que hacer es un buen diagnóstico en el que el dermatólogo evaluará el estado de la piel y el tratamiento a seguir. Este se deberá adaptar al estado de la piel, a sus necesidades, a la edad del paciente, etc. El tiempo de duración del tratamiento es variable según el estado de la piel y la edad de la persona.

En primer lugar, el dermatólogo valorará los cuidados cosméticos que realiza la persona que nos consulta y los 'reorganizará' para el otoño e invierno en cuanto a la limpieza, hidratación, y tratamiento dermocosmético de la piel no sólo de la cara, sino también de las manos, pies y cuerpo.

Es un buen momento para que si no se hace, usar siempre una hidratante con factor de protección 15 a 30. En algunos cutis, según la edad y si el grado de fotoenvejecimiento es mayor se deberá usar todo el año un fotoprotector 50+. No olvidemos que, en mi opinión, el mejor cosmético es el fotoprotector adecuado para cada persona.

Es importante una buena limpieza y una buena hidratación. No existe la hidratante perfecta. Hay que adaptar la limpieza, la hidratación, la fotoprotección y el tratamiento antienvejecimiento al tipo de piel, edad, estado de la piel, grado de fotoenvejecimiento, etc., de cada persona. Su dermatólogo le realizará un diagnóstico correcto y le propondrá el tratamiento a realizar y los cuidados dermocosméticos que usted debe utilizar. Hoy el dermatólogo cuenta con un amplio arsenal terapéutico para tratar el fotoenvejecimiento de su piel: dermocosméticos, peeling químico, rellenos, bótox, láser, etc.

Manchas en la piel

El recuerdo más desagradable que nos pueden dejar los rayos solares en la piel de la cara, del escote y de las manos son la aparición de manchas oscuras, cuya presencia se va intensificando conforme desaparece el bronceado. Son especialmente antiestéticas las que aparecen en la cara, llamadas melasma o cloasma. Aparecen sobre todo en la frente, mejillas y labio superior. La causa está en la exposición al sol, no haber usado la protección adecuada, factores hormonales, predisposición, toma de fármacos como anticonceptivos, envejecimiento prematuro de la piel, etc.

Este tipo de manchas son más frecuentes en las mujeres jóvenes y en mujeres de piel oscura. Se produce una alteración en la producción de la melanina, pigmento que da color a nuestra piel. Las personas con melasma deben mentalizarse que se han de proteger del sol todo el año y en algunos casos de que deben evitar la exposición solar; si no es así va a ser bastante inútil cualquier tratamiento, por costoso que sea, que realicen para hacer desaparecer las manchas. La mejor época para realizar tratamiento con el dermatólogo es el otoño y el invierno.

También son frecuentes la aparición de lentigos o manchas solares en las zonas más expuestas al sol: cara y dorso de las manos, que van a envejecer esas zonas y a causar impacto psicológico por los años que se nos 'echan encima'.