La Rioja
No todo lo que parece una verruga lo es

No todo lo que parece una verruga lo es

  • Una clasificación práctica es: verrugas vulgares, plantares, planas o juveniles, de mucosas y genitales

  • Se trata de un proceso causado por un virus llamado 'papovavirus'

logroño. ¿Quién no sabe o cree saber lo que es una verruga? Mi experiencia como dermatólogo me ha enseñado que en toda lesión de la piel, por sencilla que parezca, hay que hacer un correcto diagnóstico. Y en una posible verruga, también. Muchos dermatólogos hemos visto pacientes que han venido a nuestra consulta con una lesión en la piel pensando que era una verruga y hemos diagnosticado un carcinoma. No es lo frecuente, más bien lo infrecuente, pero nos puede servir como ejemplo de lo importante de acudir al médico o al dermatólogo, antes de autodiagnosticarnos y acudir a los remedios caseros, autotratamientos o tratamientos del amigo. Las verrugas son un proceso vírico causado por un virus llamado 'papovavirus' y, por consiguiente, es verdad que pueden desaparecer solas; lo que pasa es que, del mismo modo, también pueden reaparecer con cierta facilidad.

Somos muy dados también a pensar que todas las verrugas son iguales, cuando existen diferentes tipos de verrugas, según su aspecto, localización, etc. Una clasificación práctica es: verrugas vulgares, plantares, planas o juveniles, de mucosas y genitales.

Las verrugas vulgares son las más frecuentes en los niños y se localizan sobre todo en las manos. Son pequeñas elevaciones sobre la piel, de forma redondeada, de color carnoso o parduzco. Las más rebeldes suelen ser localizadas en las uñas, bien en la zona periungueal o en la subungueal (debajo de la uña).

Contagio

No se contagian por contacto cutáneo, podemos dar la mano a una persona que tenga verrugas. El contagio se produce si existe una erosión en la piel que permita la penetración del virus, lo que sucede es que es muy normal tener pequeñas erosiones en las manos que nos pasan desapercibidas y pueden constituir una puerta de entrada del virus. Por eso es bueno extremar las medidas de protección y no andar «tocándose» las verrugas.

Cuando una verruga sangra, en principio, no tienen por qué aparecer otras alrededor si la piel que la rodea está sana y no tiene erosiones. Pero si sangra es porque se ha producido una erosión y, en ese caso, puede producirse un fenómeno de autoinoculación. Las verrugas planas son superficiales, aplanadas, afectan a los niños y por eso se llaman juveniles, localizándose sobre todo en la cara. No son molestas ni dolorosas.

Las verrugas plantares, que la gente conoce como papilomas (ambos términos verruga/papiloma tienen la misma significación, pero los dermatólogos empleamos el término verruga), se localizan en la planta de los pies; pueden ser únicas o múltiples, se presentan tanto en niños como en adultos. Suelen ser muy molestas y dolorosas por el apoyo del pie al caminar. No deben confundirse con los llamados 'ojo de gallo' o con los 'callos', por esa razón siempre debe haber un diagnóstico dermatológico.

Las personas con verrugas plantares deben evitar acudir a gimnasios, piscinas, etc., hasta que las verrugas se hayan curado totalmente, ya que si la piel está en contacto con el suelo en estas zonas de humedad son posibles los contagios.

Las verrugas de mucosas reciben este nombre por su localización en mucosas.

Respecto a las verrugas genitales o condilomas el contagio suele ser por vía sexual y pueden producir, a veces, molestias importantes. Es conveniente realizar una analítica de serología, control a la pareja y tratamiento a los dos si procede.

En las verrugas hay que tener cuidado de que no se sobreinfecten y en las localizadas en las uñas (periungueales), procurar que el paciente (niños) no se muerdan las uñas ya que en esos casos es frecuente se desarrollen en labios y alrededor de la boca. Las verrugas nunca son cancerosas ni se pueden hacer cancerosas, pero eso si son realmente verrugas y no se trata de otra lesión cutánea que se piense en una verruga, por eso siempre debe haber antes de iniciar un tratamiento, un diagnóstico del dermatólogo.

En cuanto al tratamiento de las verrugas, no existe uno único para todas las verrugas. Será el dermatólogo el que según el tipo de verruga, la localización, el número, etc., decida un tratamiento u otro, y también según su experiencia, conocimiento de la técnica, resultados, etc.

Así pues, el dermatólogo decidirá en cada caso el protocolo de tratamiento.