La Rioja
Un helicóptero de la DGT vigila una autovía. :: R. C.
Un helicóptero de la DGT vigila una autovía. :: R. C.

La DGT marca nuevas líneas de actuación para frenar el incremento de los accidentes

  • El plan de tráfico contempla implantar bandas sonoras, prohibir los adelantamientos, mejorar la señalización y aumentar los controles

El aparente final de la crisis económica ha puesto en marcha a miles de conductores, que han vuelto a llenar los depósitos de sus vehículos para lanzarse a la carretera. A más movimientos, más riesgos, más accidentes y más víctimas. Como la Dirección General de Tráfico (DGT) no puede prohibir el uso del coche por las buenas, el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, anunció ayer en la Academia de la Guardia Civil de Tráfico, en Mérida, la puesta en marcha de siete innovadoras medidas para paliar la siniestralidad en carretera.

Desde el 1 de enero hasta el miércoles pasado habían ocurrido en las carreteras 295 accidentes de tráfico, lo que supone nueve siniestros más que en el mismo periodo de 2015, con un saldo de 349 personas fallecidas, un incremento de 36 muertos respecto al año anterior. El eje de las medidas que emprenderá de inmediato pasa por actuaciones en las carreteras convencionales -de un carril en cada sentido-, los motoristas y las furgonetas.

El plan, que tiene un presupuesto global de 7,2 millones de euros, comienza con la instalación de bandas sonoras dispuestas longitudinalmente, en sentido de la marcha, tanto en los arcenes como en el eje central de la calzada que delimita la separación de carriles, con el objetivo de evitar salidas de vía o colisiones frontales por incursiones por un despiste en el carril contrario. Serán 3.000 kilómetros de tramos calificados como 'especialmente peligrosos' que han sido identificados por la DGT los que recibirán este tratamiento. La operación supondrá un desembolso de cinco millones de euros. Está previsto que los trabajos duren cinco meses, en los que se actuará junto a los titulares de la vía -Estado, autonomías y administraciones locales-. Estudios realizados en EEUU demuestran que con estas bandas sonoras se reducen un 29% las colisiones frontales y podrían disminuir los fallecidos en un 67%. También sobre el firme se limitará el adelantamiento en tramos de concentración de accidentes. Para ello se implantará la doble línea continua en zonas donde ahora se puede adelantar. Serán líneas más anchas y balizadas cuando fuera posible. El ministro del Interior indicó que esta operación, que afecta a 1.000 kilómetros de carreteras convencionales, estará concluida en cinco meses y supondrá un desembolso de un millón de euros. Con esta medida, la reducción estimada es de 20 fallecidos al año. En 2015, 217 personas fallecieron por colisiones frontales. Para reducir la peligrosidad en 40 cruces de elevado riesgo se instalará una iluminación dinámica preventiva, que anuncia la presencia de vehículos próximos. Y es que en estos puntos murieron el año pasado 134 personas. Además, en 50 tramos de carretera frecuentados por peatones, como ya es una realidad en puntos del Camino de Santiago, serán instaladas señales de peligro de peatones, con tres puntos luminosos, que son puestas en marcha por los propios viandantes. La previsión es instalar un centenar de estas señales, para intentar reducir el número de 113 personas que perecieron atropelladas en las cunetas durante 2015.

Más espectacular será la presencia de helicópteros de la DGT, con o sin el radar 'Pegasus', volando a muy baja altura sobre las carreteras para ser visibles a todos los conductores. Su presencia será anunciada también en los paneles luminosos. Estos vuelos serán más habituales en las provincias con mayor accidentabilidad y no sólo controlarán la velocidad, sino también la distancia de seguridad entre vehículos. Aquí el coste aproximado de la medida es de 5.000 euros, pero la reducción prevista de fallecidos es de diez personas al año. En autopistas y autovías el número de fallecidos por alcances y colisiones múltiples pasó de 44 personas en 2014 a 54 en 2015. En tierra se realizará una mayor vigilancia y control de los grandes excesos de velocidad nocturnos, el tráfico fronterizo y de furgonetas de reparto. Fernández Díaz explicó que esta acción se basa en la planificación de varios controles de velocidad mensuales en horario nocturno y en las rutas frecuentadas por este tipo de vehículos. Aquí se controlarían los permisos del vehículo, mientras el conductor sería sometido a pruebas de alcohol y drogas. La operación cuenta con un presupuesto de 30.000 euros y la reducción de fallecidos prevista será de diez al año. También se controlarán las motocicletas, en especial si han pasado la ITV, algo que no había hecho el 9% de las motos implicadas en los últimos accidentes.