La Rioja

Rubén Lapuente posa con su nuevo libro de poesía. :: MIguel herreros
Rubén Lapuente posa con su nuevo libro de poesía. :: MIguel herreros

«Encuentro la poesía en cualquier cosa, hasta dentro de una piedra»

  • El propietario de la cadena de tiendas El Ángel de Logroño presenta su segundo libro de poesía en el Espacio Santos Ochoa de Logroño hoy a partir de las 19.30 horas

  • Rubén Lapuente Economista y poeta

Rubén Lapuente se dio a conocer como poeta en el 2014, cuando publicó su primer libro. 'Días de quimio y rosas' es un compendio de poemas escrito por «un centinela del dolor», «el que estaba al otro lado de la cama», a raíz de que su esposa sufriera cáncer de mama. Se define como «un poeta sencillo que no se esconde en la oscuridad» y ahora publica 'El amante de papel', un nuevo poemario con una temática más abierta, aunque igual de personal. Rubén Lapuente, economista de formación y propietario de la cadena de tiendas El Ángel de Logroño (de hecho, dedica un poema a sus dependientas: 'La chica de la tienda de golosinas'), presenta su nuevo libro hoy a partir de las 19.30 horas en el Espacio Santos Ochoa.

Su primer libro fue muy personal, ¿continúa en este nuevo libro en la misma línea?

No, en éste desnudo lo cotidiano para intentar enseñar la emoción pura, la que yo siento.

Algunos de sus poemas están dedicados a la familia, a su madre, a sus hijos... ¿Concibe la poesía como un modo de comunicación con ellos?

No. Es inevitable que poetice esos breves momentos con ellos. Para mí son eternos.

Sí que parece que en este nuevo libro sus poemas ya nos están tan 'atados' a una situación personal sino que se fijan en más aspectos, desde los galgos o la vega del Iregua, hasta la ropa tendida o una farola. ¿Es así?

Sí, como he dicho antes, bebo de esos breves momentos de la vida, como puede ser la agonía de una rosa, la habitación del hijo vacía, de la manera de nacer, de ese niño rey de la orilla del mar, de esa anciana del centro de día que vuelve a perfilarse los labios, de la farola que ya sólo encenderá estrellas, de mi vieja peonza. Poetizo la vida.

¿Encuentra poesía en todos estos elementos o son ejercicios poéticos que se marca?

Yo encuentro la poesía en cualquier cosa, hasta dentro de una piedra, hasta del roce de la ropa. La poesía en ese último reflejo que se apaga perdiéndose en uno mismo.

«Ver morir es más duro»

Y cuenta con guiños a Francisco Umbral (o Pedro Salinas), como el poema que titula 'Mortal y rosa', como la novela y el verso, respectivamente. ¿Por qué?

Que la rosa, en cinco minutos, sobre mi mesa, dejara caer todos sus pétalos fue, para mí, duro e inolvidable. Ver morir (vino mi padre a recordármelo) es más duro que morirse. El título no lo tomé de Umbral. No podía titularlo de otra manera.

En su libro, en la solapa, contradice a Pessoa y afirma que «el poeta no es un fingidor». ¿Por qué piensa de esta manera?

Quiero decir que yo no me escondo en la oscuridad para hacer creer que soy misterioso, mejor poeta. Quiero decir que, como quiero correr el riesgo de equivocarme, mi bandera es la claridad, quizás por lo compleja y arriesgada que resulta. Que no invento nada, todo lo he vivido.

Incluso dedica un poema a las trabajadoras de El Ángel. [«Miro a la joven/y bella/dependienta/que pesa en una oculta balanza/los dulces sueños/de la niñez/de muchos»].¿Por qué? ¿Lo han leído ellas, qué les ha parecido?

Trabajo en El Ángel, las chicas lo han leído y se sienten reflejadas. Empiezan a vivir cuando bajan la verja al anochecer, cuando suena ese silbido de su amor.