La Rioja

José Ignacio López de Silanes posa con su nuevo libro junto a San Martín de Fonzaleche.
José Ignacio López de Silanes posa con su nuevo libro junto a San Martín de Fonzaleche. / L.R.

«El Románico de La Rioja ocupa un lugar muy digno en el Románico español»

  • El matemático riojano ha publicado el estudio 'El Románico en Madrid' y destaca «la sabiduría con la que fueron trazados algunos de sus templos»

  • José Ignacio López de Silanes Experto en arte románico

José Ignacio López de Silanes fue el pionero en el estudio del Románico en La Rioja. Suya es la publicación de referencia 'Rutas románicas de La Rioja' (2000). Aunque físico de formación y matemático de profesión, ahora ha fijado su estudio artístico en otra comunidad y ha publicado 'El Románico en Madrid' (Ediciones La Librería), ciudad donde reside y donde ejerce de profesor del Departamento de Didácticas Específicas de la Universidad Autónoma.

-¿Qué destacaría del Románico en Madrid?

-Además de la sabiduría, fuerza y belleza, hay que poner en valor ese patrimonio importante para Madrid porque abarca el período que va desde la conquista en el siglo XI hasta el XV, y que llevó a la capital desde la posición de ciudad desconocida hasta los albores de la capitalidad española. Hablamos de la sabiduría con que fueron trazados algunos templos, por ejemplo, estudiando la sonoridad del monasterio de San Antonio en La Cabrera descubrí que sus cinco ábsides fueron trazados en consonancia con la escala musical pitagórica. Como en casi todos los lugares, los templos se recubrían interiormente, embelleciéndose con pinturas, de las que se conservan cuatro conjuntos formados por el Pantocrátor y el Tetramorfos.

-En el estudio emplea el término «Románico pobre». ¿Por qué?

-El Románico arraigó con tal fuerza, como en La Rioja, creando lo que he llamado el «Románico pobre», prototipo de los templos posteriores hasta la actualidad; algo similar a lo que encontramos en el Románico del Señorío de los Cameros.

-¿Qué puede caracterizar al Románico madrileño?

-Desde el punto de vista estilístico, el Románico de Madrid es similar al de otros lugares. Hay Románico en piedra, en mampostería encintada en ladrillo y finalmente utilizando cal y canto, es decir, predominan las contracciones de albañilería sobre las de cantería.

-¿Qué le condujo a estudiarlo?

-Cuando publiqué el primer libro sobre el Románico en La Rioja, acometí la tarea de hacer lo mismo en Madrid, recorriendo todos sus lugares en los primeros años de este milenio, y percibiéndome del inmenso hueco y potencial existente en la historiografía madrileña en el período románico o que el Románico en Madrid tenía mercado.

-¿Por qué es «desconocido», como ha promulgado usted en algunas conferencias?

-Fundamentalmente por dos razones: porque no es un Románico referencial como lo es el del Camino de Santiago, y porque han desparecido los principales edificios románicos de la región, como lo fueron la iglesia de la Almudena en Madrid y la catedral de Alcalá.

-¿En comparación con Madrid, podemos presumir en La Rioja de arte románico?

-Cuando escribí el libro del Románico en La Rioja, la posición del Románico en La Rioja era marginal, por ejemplo, Zodiaque le dedicaba una página en un anexo del segundo tomo de Castilla en la serie 'La España románica'. Estaba seguro de caminar en la buena dirección, y hoy el Románico en La Rioja ocupa un lugar muy digno dentro del Románico español, como no podría ser de otra manera.

-¿Qué pieza o templo románico destacaría en Madrid y por qué?

-Si el monasterio de la Cabrera estuviera en el Camino de Santiago sería una parada obligatoria en todas las guías. Además, descubrí en él un observatorio solar muy interesante e importante para marcar el día del solsticio de verano mediante la iluminación de una parte del templo por el primer rayo del sol en dicho día, penetrando por la ventana del ábside septentrional. Esta ventana está colocada en la posición y orientación precisa para que dicho fenómeno se produzca. Este observatorio servía, sin duda, para precisar el calendario religioso en unos tiempos en que el calendario juliano acumulaba un retraso de una semana respecto del solar, en un lugar situado entonces en los confines de la cristiandad (Madrid, s. XII).

-¿Y en La Rioja?

-Nunca me cansaré de resaltar la belleza e importancia de la única catedral de peregrinación (junto con la de Santiago) en la ruta jacobea española, la de El Salvador en Santo Domingo de la Calzada, que es al mismo tiempo una de las asignaturas que tenemos pendientes los estudiosos del Románico.

-Como pionero en el estudio del Románico en La Rioja, ¿qué le parece el trabajo realizado por la asociación Rioja Románica?

-Apoyé el proyecto desde su concepción y creo que avanza con pie firme.