La Rioja

Naciones Unidas busca fondos para sufragar la cumbre del clima de París

  • Advierte que le faltan 900.000 euros para pagar las reuniones en las que se acordarán medidas con las que frenar el calentamiento del planeta

Madrid. Naciones Unidas hizo ayer un llamamiento a los estados para que hagan un esfuerzo y aporten, cada uno en la medida de sus posibilidades, los 900.000 euros que faltan para cubrir los gastos de la cumbre del clima. La reunión, que tendrá lugar entre el 30 de noviembre y 11 de diciembre, reunirá en Le Bourget, cerca de París, a jefes de Estado y de Gobierno, científicos y ambientalistas con el objetivo de alcanzar un acuerdo para limitar a un máximo de dos grados el calentamiento del planeta en relación a la temperatura de la era preindustrial.

La responsable de la ONU para el cambio climático, Christiana Figueres, fue la encargada de dar la alarma ante la falta de fondos, durante la primera ronda de negociaciones previas a la conferencia de Le Bourget (COP21), que esta semana se celebra en Bonn (Alemania). «Lamento informarles de que tenemos un déficit de 1,2 millones de euros para cubrir las sesiones previstas en el calendario», dijo.

Pero la situación es grave. Las negociaciones previas en Bonn están previstas a dos rondas. La iniciada esta semana que concluirá el sábado y otra que tendrá lugar entre el 19 y el 23 de octubre. Y es que, según Figueres, «ni siquiera hay dinero para la sesión de octubre». Por ello, la responsable de la ONU pidió a los países, «que puedan, que aporten una contribución» para sufragar los 900.000 euros necesarios para propia cumbre en Francia. En todo caso, «seguimos teniendo un déficit de 300.000 euros para las reuniones de octubre», destacó.

Desde Naciones Unidas aseguran que tan importante es cumbre de Le Bourget como las reuniones en Bonn, donde se está negociando el texto que será aprobado en Francia. Por el momento ya se sabe que el nivel de reducción de gases de efecto invernadero anunciado por unos 60 estados -responsables de cerca del 70% del total de emisiones- no permitirán alcanzar el objetivo de limitar a dos grados el calentamiento global.

Escala en Alaska

Las negociaciones en Alemania abarcan tanto los temas que podrían incluirse en el texto definitivo, los de carácter específico y los que se denominan «delicados». Entre estos últimos estaría el reparto de los esfuerzos contra el cambio climático entre los países pobres, los emergentes y los ricos. En julio, medio centenar de países pusieron de manifiesto durante una reunión ministerial informal que existen puntos de consenso. Entre ellos, que el acuerdo final sea permanente y que tenga un mecanismo de evaluación permanente para reducir los gases de efecto invernadero.

Conocer los efectos de ese calentamiento son el objetivo del viaje de tres días iniciado ayer por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a Alaska. Antes de partir en el que es la primera visita de un presidente estadounidense en ejercicio a Ártico, Obama destacó que los glaciares de Alaska se están derritiendo, «Lo que pasa nos afecta a todos. Es una señal de alarma», dijo.

Pero el mandatario, cuyo gobierno autorizó a la compañía Shell a realizar perforaciones en aguas de la zona, fue más allá para asegurar que «si otro país amenazara con aniquilar una ciudad estadounidense, haríamos todo lo posible para protegernos. El cambio climático plantea esa misma amenaza, ahora mismo».