La Rioja

La música no suena en San Millán

Una imagen del órgano de la iglesia de Yuso que se encuentra en el coro bajo de la iglesia.
Una imagen del órgano de la iglesia de Yuso que se encuentra en el coro bajo de la iglesia. / JUAN MARÍN
  • Las obras de restauración de la iglesia han deteriorado el monumental órgano, que necesita una reforma integral

El órgano de la iglesia del monasterio de Yuso necesita una reparación que puede superar los 100.000 euros. En la actualidad no se encuentra operativo porque ha padecido todos los problemas propios de una obra de magnitud como las realizadas en la iglesia del monasterio. El prior de San Millán, Pedro Merino, precisaba que el órgano requiere una restauración integral para una puesta en funcionamiento adecuada y correcta.

Las obras de restauración de la iglesia de Yuso han afectado directamente al monumental órgano situado en el coro bajo de la misma y realizado por Esteban de San Juan, en Logroño, en 1768.

Los problemas propios de cada obra vinculados a la protección, montaje y desmontaje de todos los elementos del órgano ha ocasionado un deterioro importante. Abolladuras, polvo, un montaje incorrecto no realizado por especialistas, son algunos de los problemas que han dejado al órgano sin esplendor.

Finalizadas las obras de restauración integral de la iglesia en las que se realizaron cuantiosas inversiones y han supuesto un reconocimiento contundente por parte de todos los visitantes, los intentos de poner en marcha el órgano han resultado decepcionantes. No suena, ni de lejos, como debiera y exige una restauración integral que puede costar algunos meses y superar los 100.000 euros.

Pedro Merino se mostró prudente y cauteloso pero al mismo tiempo contundente para reconocer que «el órgano necesita una restauración integral». Los primeros pasos ya están en marcha. «Hemos intentado arreglar lo que es posible para que suene algo y puedan apreciar lo que pudiera ser estando en perfectas condiciones...», señaló ayer.

Los contactos previos con diferentes talleres para su restauración ya se han realizado. «Tenemos algunos presupuestos. Para hacerlo en condiciones, señaló el prior de San Millán, ninguno baja de los 100.000 euros a los que hay que cargar el IVA. Pero merece la pena porque es una joya y un patrimonio de todos nosotros».

Los problemas, como en tantas ocasiones, son los recursos económicos. Las ayudas y financiación de la restauración finalizada a comienzos de la década, se han acabado. ¿Y ahora? «Yo pensaba plantearlo en septiembre a los Amigos de San Millán en la fiesta de la Traslación el 26 de septiembre, en la que se conmemora el traslado de los restos de San Millán. Allí pensaba comunicarles la situación», añadió el prior. No hace falta decir más.

Ahora ya lo saben. Lo conocían también en la Asociación de Amigos de San Millán, como hemos podido comprobar con varios de los miembros de la misma. Muchas veces parece que asociaciones similares están ahí por cuestiones de mero prestigio social, lo que sin duda, en este caso concreto, no se sucede en absoluto sino todo lo contrario. «Por supuesto -dijo un miembro de la asociación que prefirió mantener su anonimato-, hemos estado ahí y vamos a seguir colaborando para contribuir a mantener nuestro patrimonio, nuestra cultura, nuestra identidad y más cosas, claro».

El órgano de la iglesia del monasterio de Yuso necesita un restauración integral y fondos para costearla. Seguro que en el 2015 vuelve a sonar con fuerza.