La Rioja

Un instrumento prebarroco realizado en 1768

  • El constructor fue Esteban de San Juan, según consta en una leyenda escrita en su interior

En el monasterio de Yuso siempre hubo música. Y es lo que pretende recuperar la comunidad de Agustinos para que vuelva a sonar en los mejores momentos y celebraciones con el fervor tradicional. El prior de San Millán recordaba una parte de la historia al señalar que tras las obras de 1617 se fabricaron dos órganos del coro bajo y se pintaron dos realejos (órganos pequeños y manuales). El padre Juan Bautista Olarte escribió un día sobre los órganos de San Millán. «Hasta la exclaustración hubo en el monasterio tres órganos, uno mayor que ha desaparecido en los vendavales del siglo XIX; otro, el actual, prebarroco, considerado entonces como de segundo orden; y un realejo también perdido. Si el mediano era como el que aquí vemos ¡cómo sería el principal!».

El órgano de la iglesia del monasterio de Yuso que podemos ver hoy día tiene una leyenda en su interior. «Me hizo Estevan de San Juan en Logroño, año 1768, siendo abad el M.R. Fe. MrºFraiPlácido Bayo, rueguen a Dios por ambos».

Las reparaciones se han sucedido desde finales del siglo XIX. Bueno sería que un día se pudieran conocer historias concretas y precisas sobre el órgano principal de San Millán para desvelar otros detalles. Las reparaciones del actual se realizaron en 1897, 1907, 1908, 1914, 1927 y 1948, según el testimonio recopilado por Begoña Arrúe. La última restauración se realizó entre 1988 y 1990.

Ahora toca de nuevo una restauración más, pero hay pocos organeros con oficio y los que existen, según cuentan, están saturados de trabajo.