La Rioja

El director. Víctor García de la Concha, ayer en Logroño, momentos antes de abrir la reunión anual de directores del Cervantes.
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El director. Víctor García de la Concha, ayer en Logroño, momentos antes de abrir la reunión anual de directores del Cervantes. :: / EFE/RAQUEL MANZANARES

«El español se juega su futuro como idioma internacional en Estados Unidos»

  • El máximo representante del Cervantes espera lanzar en breve un nuevo certificado internacional con EEUU como horizonte

  • Víctor García de la Concha Director del Instituto Cervantes

Víctor García de la Concha (Villaviciosa, Asturias, 1934) lleva dos años al frente del Instituto Cervantes. Frecuente en La Rioja en su época de director de la Real Academia Española, ha tardado poco en traer a Logroño y San Millán un gran encuentro de la institución pública creada por España en 1991 para la promoción y la enseñanza de la lengua española. Desde ayer y hasta mañana preside aquí la reunión anual de directores del Cervantes con un ojo puesto en su mayor proyecto de esta nueva etapa, el Sistema Internacional de Certificación del Español como Lengua Extranjera, y el otro en su principal objetivo, Estados Unidos.

-Tienen sede nueva en Harvard ¿Es momento de seguir extendiéndose o de volcarse en Internet?

-Las dos cosas. Ahora mismo tenemos 86 centros en 44 países de los cinco continentes, pero están muy desigualmente repartidos. El Cervantes comenzó implantándose en Europa. En la Europa meridional, central y nórdica tenemos muy buena implantación. Algo menor es en la Europa oriental. El primer centro de éxito es el de Moscú y si tuviéramos medios nos multiplicaríamos en Rusia. Y estamos creciendo en los otros países del Este. Estamos muy implantados en el norte de África, pero nos falta el África subsahariana, que está cobrando indudable interés por la emergencia de los países y por la afluencia de personas. En Asia-Pacífico tenemos una presencia muy concentrada. China es muy difícil de penetrar por su política proteccionista; no concede más de un centro cultural por país y nosotros tenemos dos...

-... Pero el interés allí por el español debe de ser muy grande.

-¡Es enorme! Y tendremos que atenderlo de manera virtual y mediante consorcios con iniciativas privadas. Algo parecido ocurre con la India. Asia es un campo en el que casi estamos comenzando a entrar. Pero el interés de los asiáticos por el español es enorme. La razón es obvia: somos unos 540 millones de hablantes y un núcleo demográfico de enorme interés para intercambios comerciales, turísticos, culturales...

-Y está el caso especial de Estados Unidos. ¿Qué es lo más importante allí: vigilar el mantenimiento del español en las siguientes generaciones de los hispanohablantes de origen o difundirlo como segundo idioma entre los anglófonos?

-Es nuestro doble reto. Nosotros tenemos claro que el futuro del español como lengua de comunicación internacional -que hoy ya es la segunda en el mundo occidental por detrás del inglés- se está jugando en estos años en Estados Unidos. La suerte que corra el español allí será la que determine si se consolida como lengua de comunicación internacional. Por eso nuestro especial interés allí y por eso que no vayamos solos, sino de la mano de nuestros hermanos latinoamericanos, y en concreto con México y los países centroamericanos, que son el núcleo de los hispanohablantes en Estados Unidos.

-De ahí que el Instituto Cervantes deba ser «cada vez menos español y más iberoamericano», como ha dicho el ministro García-Margallo.

-Yo eso ya lo venía diciendo desde que dirigía la Real Academia y lo repito en el Cervantes. Pero matizo: tiene que ser más iberoamericano porque más español. Porque, en definitiva, cuanto más insistamos en el factor iberoamericano del español más intensamente español será.

-¿Para cuándo estará listo el certificado internacional en español?

-En semanas. Estamos trabajando intensísimamente porque queremos llegar al otoño con todos los acuerdos establecidos y con todos los esquemas académicos fijados. Nos queda consolidar el acuerdo con la alianza tecnológica; ahí necesitamos un aliado tecnológico fundamental, con gran experiencia en inteligencia artificial, comunicación on-line para exámenes, automatismos de corrección, etcétera. Se trata de que la evaluación virtual abarque no solo lo escrito sino también lo hablado. Estamos avanzando pero sigue habiendo discusión entre los académicos sobre la fiabilidad del sistema, sobre cómo conjugarlo con la actividad presencial... Llevamos meses y meses. Esperamos fijar las posiciones en los dos próximos, concretar el sistema y hacer por fin su lanzamiento.

-¿En Estados Unidos?

-En todo el mundo, pero sí, empezando por Estados Unidos, Brasil y China. Son los tres ejes que nos hemos fijado. Ya hemos hablado de la importancia de Estados Unidos. En Brasil también tenemos una presencia intensa: ocho centros en un país que es casi un continente. Y China y el Pacífico.

-Ha advertido del peligro de 'morir de éxito'. ¿Significa eso que el innegable crecimiento cuantitativo del español afectará al futuro del propio Instituto Cervantes?

-El interés por el español ha hecho que sea ya una lengua curricular oficial en toda Europa. Eso hace que el número de matrículas en nuestras sedes decrezca porque el español ya se está enseñando en los institutos; está incorporado a la enseñanza oficial de esos países. Pero nuestros centros conservan todo el sentido al seguir atendiendo la enseñanza presencial porque nuestra enseñanza es de gran calidad y sirve de ejemplo. El Cervantes es un centro de referencia para esos centros públicos o privados que enseñan español.

-Otra función complementaria del Cervantes es lo que Exteriores llama 'diplomacia cultural'. ¿Cuál es hoy por hoy su cometido en este campo?

-Es uno de nuestros objetivos fundacionales, junto con promover y difundir la enseñanza del español, y la cultura en lengua española. De hecho estamos haciéndolo en coordinación con otros departamentos del Estado y de la mano de los países americanos. Todos nuestros países hermanos tienen en nuestros centros plataformas de lanzamiento de su cultura e incluso de sus culturas indígenas, lo mismo que nosotros hacemos con las expresiones culturales en las demás lenguas del Estado, el catalán, el gallego y el euskera.

-¿Qué intercambio puede haber con comunidades como La Rioja, tan implicadas con el español, más allá de este tipo de eventos institucionales o académicos?

-Hay una relación muy estrecha desde hace al menos veinte años. Aquí se ha hecho una gran obra en los monasterios de San Millán y se está trabajando muy bien a través del Cilengua; es cierto que de forma capilar porque no tiene una gran afluencia, pero lo que hace está muy bien hecho. Cuando se estudia español en un nivel avanzado La Rioja es una referencia y eso repercute en un turismo cualificado.