La Rioja

Rompecabezas literario con once artistas invitados

Carlos Rosales y Pablo Sáinz Villegas ojean el libro que Juan Ramírez hojea
Carlos Rosales y Pablo Sáinz Villegas ojean el libro que Juan Ramírez hojea / Teresa Rodríguez
  • 'La novela del tiempo en diez mil versos' es el nuevo título de Juan Ramírez, un libro con obra plástica y música de Pablo Villegas

Regalar nieve. He aquí una historia sobre el poder del intelecto, de la amistad y del mayor vínculo entre ambos: la palabra, un instrumento con un potencial ilimitado. El escritor Juan Ramírez presentó este miércoles un libro muy especial, 'La novela del tiempo en diez mil versos', «un juego literario» en el que las historias son solo la excusa para la experimentación formal y el deleite creativo. Como Raymond Queneau y los poetas del movimiento Oulipo -taller de literatura potencial surgido en Francia en los años sesenta, con el que el autor reconoce cierta coincidencia, aunque meramente casual-, 'el escritor es una rata que construye ella misma el laberinto del cual se propone salir; un laberinto de palabras, sonidos, frases, párrafos, capítulos, bibliotecas, prosa, poesía, y todo eso...' Como Houdini, el maestro del escapismo. O como 'Ciudadano Kane' sembrando el desconcierto con el enigma de Rosebud. Regalando nieve: obsequiándola, fundiéndola. Jugando con las palabras hasta construir un metatexto de plasticidad artística.

Es el empeño -literario pero endiabladamente matemático- de Juan Ramírez (Logroño, 1954), directivo del grupo Würth y fundador en el 2007 del Museo Würth-La Rioja, con una singular vocación de escritor que ya ha plasmado en títulos anteriores: 'Las horas de la luna' (1994), 'Todos escriben novelas de horror' y 'El tiempo según san Marcel' (2008). Ahora homenajea a sus amigos con un libro sorprendente en el que también ellos colaboran: los artistas riojanos Félix Reyes, Rosa Castellot, Demetrio Navaridas, José Carlos Balanza, Óscar Cenzano, Carlos Rosales, Jesús Lasanta y Juanjo Ortega, el profesor y dramaturgo Bernardo Sánchez, la fotógrafa Teresa Rodríguez y el guitarrista Pablo Sáinz Villegas, que ha compuesto por primera vez para corresponder a la invitación.

«'La novela del tiempo...' -tal como la describe Ramírez- es un juego dedicado a este grupo de amigos artistas que bajo el nombre de 'Riojana de Inauguraciones' (RdI) celebran la navidad intercambiando regalos que desarrollan con su creatividad a partir de un tema. Recién incorporado al grupo, en las navidades del 2011, el tema era 'regalando nieve' en su doble acepción de obsequiar y de fundir. Yo pensé en la sal (en unos saquitos de sal del Mar Muerto) y escribí 24 poemas, que se correspondían con las horas de un día».

Y después, por obra de esa cabeza que rige de forma apasionadamente matemática un corazón de artista, «los 24 poemas se convirtieron en 400 y en este libro matricial que se lee del 1 al 400 pero los juegos literarios se perciben en horizontal comparando los poemas correspondientes de los cuatro libros, que se dividen en ocho capítulos de temática universal: Solos / Amada / Dolor / Poder / Razón / Amigo / Salud y Hados. Los ocho nombres de cinco letras para formar su nombre en acróstico en los 50 poemas de su capítulo».

Libro de arte

Los ocho amigos artistas (Reyes, Castellot, Navaridas, Balanza, Cenzano, Rosales, Lasanta y Ortega) aceptaron el reto de crear obras originales para este libro que «lo ilustran y ennoblecen». Por ello tiene un formato horizontal, a página doble, con tapa dura, propio de un libro de arte. Además, Bernardo Sánchez «es el cicerone que ofrece una visita guiada por dichas obras estableciendo conexiones y sugerencias entre las imágenes y el texto». Y Teresa Rodríguez «la fotógrafa que firma las cubiertas y los separadores y una galería de retratos: docena y media de fotos».

Poesía, novela, también teatro porque el libro termina con una versión de 3.000 versos (extraídos de los 10.000) que puede ser representada, artes plásticas o visuales, ya que hay dibujo, pintura, escultura, instalación, fotografía, programación, etc. Y la música de Pablo Sáinz Villegas. «En el 2012 -cuenta Juan- Pablo se convirtió en el miembro más reciente de la RdI y, si iba a ser mi primer libro de poemas, le reté a que le pusiera música y fuera su primera composición musical para guitarra, su primera creación original. Y aquí están la partitura y el CD con la grabación de ocho piezas para abrir cada uno de los capítulos y actos de esta 'novela del tiempo'».

'Contar' historias

Igual que regalar nieve con doble sentido, aquí las historias, más que contarse, se enumeran. Letras y números: «Truculentas historias de culebrón televisivo, con tres suicidios, siete asesinatos, otros tantos accidentes y hasta una muerte natural, que suman 18 muertos al menos. Historias de adulterios, incestos, secuestros, orgías, violaciones, necrofilia, palizas y agresiones. Un escritor y un público de zombis. Estas historias son la excusa para un juego literario ya que las cuatro se presentan en paralelo en el libro abierto, de tal manera que cada verso del mismo número ordinal de cada libro termina en la misma palabra, que no se repite en digamos 2.500 veces. Con las mismas palabras se cuentan cuatro historias distintas. Una obviedad: con el mismo lenguaje expresamos todas las emociones y sentimientos».

«Estas historias se ciñen con un corsé de reglas muy estrictas: 10.000 versos endecasílabos melódicos, con acentos rítmicos en las sílabas 3ª, 6ª y 10ª. Con rima consonante, encadenados en tercetos como la 'Divina Commedia'. Dante escribió unos 14.000. Cada poema de 25 versos presenta cinco bloques que comienzan con las cinco mayúsculas del poema, que en acróstico forman el nombre del capítulo. Y las cinco palabras con mayúscula van saltando en diagonal de un poema al siguiente del siguiente libro. Y algunas reglas más que se describen en el libro. Reglas tan caprichosas y estrictas como las medidas del tiempo que nos rigen».

El tiempo es el protagonista: «Disfrutarlo es el Paraíso, perderlo y recuperarlo sería el Purgatorio, y que transcurra y se agote es el Infierno». Como nieve regalada.