Veterinaria itinerante

Elena Jiménez vacunando a un perro hace unos días en Igea. :: / Sanda Sáinz

Desde hace veinte años Elena Jiménez Forcada acude en verano al Alhama-Linares para inyectar las vacunas antirrábicas

Sanda Sáinz
SANDA SÁINZCervera

Elena Jiménez Forcada es una veterinaria de Rincón de Olivedo que tiene su clínica, llamada San Juan, en la localidad navarra de Cintruénigo. Lleva unos veinte años prestando un servicio itinerante a los propietarios de perros de la comarca del Alhama-Linares cada verano.

«Tengo muchos clientes de esta zona, ya que soy de aquí, y bajan a mi clínica. El hecho de acudir a los pueblos es por atender una necesidad que existía porque muchas personas no se podían desplazar con los perros», explica Elena.

La atención más cercana a la comarca está en Cintruénigo o Corella. En ninguna de las localidades del Alhama-Linares hay un establecimiento que preste servicio veterinario.

Así que Elena lleva dos décadas acudiendo a diferentes punto, sobre todo por atender a los cazadores. «Los que tienen animales de compañía suelen ir a las clínicas donde tienen sus fichas, su seguimiento», apunta la veterinaria, antes de señalar que «los cazadores que deben poner las vacunas antirrábicas obligatorias se mueven menos».

Por eso suele acudir a lugares en los que tienen cinco o seis perros juntos o a plazas de diferentes municipios donde los dueños llevan a sus canes. Allí instala un pequeño punto de atención.

Antes había campañas antirrábicas en La Rioja, pero hace bastantes años que desaparecieron. Muchos todavía recuerdan la algarabía que se formaba cuando llegaban a los pueblos para poner las vacunas y las largas colas que se formaban. Hablamos de épocas en las que apenas había clínicas veterinarias y la gente aprovechaba estos momentos.

El trabajo que desarrollaba entonces la Administración lo suple ahora la presencia itinerante de esta veterinaria. Suele acudir a Cervera, Igea, Rincón de Olivedo y a veces también a Cornago. Lo hace una vez al año, en verano, principalmente en momentos previos al inicio de la temporada de caza de la codorniz, prevista para agosto.

Elena comenta que hoy en día en los pueblos hay más perros que antes, pero los tienen de otra manera, más controlados y cuidados. El microchip supuso un cambio a mejor. La profesional recuerda también que la vacuna antirrábica es obligatoria y, si no se ha administrado, los propietarios se enfrentan a sanciones.

Fotos

Vídeos