Valdezcaray cierra pero la nieve se queda

La prorrogada apertura de la estación de esquí de Valdezcaray se ha nutrido, en gran medida, de los colegios que en su día aplazaron su visita por mal tiempo. :: albo/
La prorrogada apertura de la estación de esquí de Valdezcaray se ha nutrido, en gran medida, de los colegios que en su día aplazaron su visita por mal tiempo. :: albo

La estación despidió ayer la campaña con un espesor de 80 a 200 centímetros

JAVIER ALBO

Ezcaray. Más de 19 kilómetros esquiables, 24 de sus 26 pistas abiertas, los 9 remontes en funcionamiento y unos espesores de nieve, según las cotas, de entre 80 y 200 centímetros. Son los datos con los que ayer cerró la temporada la Estación de Esquí de Valdezcaray, que ya quisiera tener muchos inicios como este final. Sin ir muy lejos, el jueves pasado, para poder abrir el telesilla de Campos Blancos, hubo que retirar casi cinco metros de nieve acumulada por efecto del viento y de las copiosas nevadas de los últimos días. Ello da una idea de las excelentes condiciones con que se despide la estación riojana de esquí, aunque en los últimos días, lo que le han faltado son esquiadores. De hecho, la prórroga de la campaña se ha nutrido de las visitas escolares aplazadas en su día por el mal tiempo, pero se venden pocos bonos. La gente ha cambiado ya el chip, está a otra cosa.

Ahora toca hacer balance. El gerente de la estación, Gonzalo Morrás, define la temporada como «magnífica», probablemente una de las mejores de la última década. Los datos exactos se darán a conocer hoy. Y aún con todo, queda cierto sabor agridulce porque la meteorología, la misma que ha llenado de nieve las instalaciones como pocas temporadas, ha mostrado poco su cara soleada, lo que hubiera disparado las cifras de visitantes.

«Tenemos que lamentar que no haya habido más sol, porque entonces estaríamos hablando de una campaña absolutamente excepcional», pone como único 'pero' Morrás, que recuerda que Valdezcaray debió de cerrar por completo dos fines de semana, lo que supone muchos esquiadores menos, además de unos cuantos días más, parcial o totalmente.

Solo la crudeza del invierno ha impedido que la estación alcanzara una temporada excepcional

La prolongada presencia del blanco meteoro en las cumbres tiene un positivo efecto abajo, en Ezcaray, donde también se ha dejado sentir la ausencia del amarillo integrante del binomio sol-nieve, inductor de turistas. Lo ratifica su alcalde, Diego Bengoa. «El mal tiempo, el viento y la lluvia han hecho que la estación funcionara muchos días a medio gas y se ha resentido bastante a la hora de atraer visitantes. De hecho, en Semana Santa se notó menos gente de la que se esperaba, aunque han trabajado bien», indica.

La oficina de turismo de Ezcaray anotó 4.394 consultas entre diciembre y marzo de la temporada 2016/2017; en el mismo periodo de la de 2017/2018 han sido 6.491. Detrás de estas cifras está, en muchos casos, la búsqueda de otros planes cuando Valdezcaray cierra o no ofrece buenas condiciones, un 'rebote' del que se benefician otras empresas de la villa. Es el caso de 'Arandia Turismo Ezcaray', cuyas visitas guiadas son siempre una buena alternativa. Su responsable, Ricardo Aransay, también ha echado en falta el sol. «Si nieva mucho y hace buen tiempo la gente se anima mucho más», indica. Por su parte, 'Silvestres Ezcaray' realiza la mayor parte de sus actividades en el entorno de Valdezcaray, que le deriva a muchos de sus usuarios. «A pesar de las malas condiciones meteorológicas se ha salido con bastantes grupos a hacer travesías con raquetas de nieve», dice.

Hay para todos, para unos más que para otros. Luisa Alesanco, de apartamentos turísticos La Buhardilla, afirma que «ha sido la mejor temporada que recuerdo en los once años que llevo con el negocio. Hemos tenido cantidad de reservas, incluso clientes entre semana, algo que otros años era difícil. El año que más he trabajado». Ahora se abre otra etapa. «Tenemos ganas de que llegue ya el calor», afirma. Y llegará, porque la vida sigue.

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