Los socavones reabren el debate

Angélica Vílchez observa el enorme boquete que se abre ante su vivienda. :: justo rodríguez/
Angélica Vílchez observa el enorme boquete que se abre ante su vivienda. :: justo rodríguez

El alcalde de Alberite aboga por dilucidar si existe una «responsabilidad municipal», mientras que el PP insta a actuar de forma subsidiaria El aumento de tamaño de dos agujeros desafía la conservación del barrio de bodegas

P. HIDALGO

La fortísima tormenta que el pasado viernes descargó sobre Alberite colmó el 'vaso' de la paciencia de algunos residentes en el barrio de las bodegas de Alberite y ha reabierto el debate sobre la conservación de estos espacios que preservan parte de la identidad riojana.

El aguacero de la semana pasada agrandó dos importantes socavones que desde hace dos años inquietan a quienes viven en la calle Churruca y a cuantos se aventuran a pasar por ahí. Los agujeros están vallados y no se puede circular con vehículos por el vial. A estos dos agujeros, de considerables dimensiones, se ha añadido en las últimas horas otro de un tamaño menor en la misma zona.

Angélica Vílchez, vecina de la calle Churruca, sitúa que los dos boquetes principales aparecieron hace dos años a raíz de unas obras de urbanización en este entorno de calados. Asegura que, como otros residentes en el área, ha denunciado la situación de «abandono» del barrio de las bodegas ante el Ayuntamiento de Alberite, al que exige una actuación urgente porque «se están abriendo grietas en el asfalto que llegan a la puerta de mi casa».

El alcalde de Alberite, el socialista Ignacio Jadraque, señala que el Consistorio está estudiando la situación de la mano de técnicos y abogados. Antes de emprender cualquier intervención, Jadraque aboga por determinar si existe «una responsabilidad municipal». Esto es, si el terreno bajo el vial es público o no, y si los socavones son consecuencia de las obras de urbanización o se deben al mal estado de los calados.

Problemática común

Los citados trabajos de urbanización se llevaron a cabo durante la anterior legislatura, siendo alcalde Juan Pablo Sicilia, hoy portavoz del PP en la oposición. Sicilia señala que la calle Churruca, donde se localizan los agujeros, «queda fuera» del ámbito en el que se intervino.

En cualquier caso, y dado que los problemas por la aparición de socavones son comunes en los barrios de bodegas por la fragilidad de las estructuras y las torrenteras que se forman al no existir mayormente un control de las escorrentías, el portavoz del PP en Alberite reclama que «el Ayuntamiento resuelva la situación de forma subsidiaria, y luego determine responsabilidades y vea quién lo tiene que pagar».

De lo contrario, juzga la inacción «una dejación de funciones y una falta de responsabilidad» por parte del equipo de gobierno. «Durante mis doce años en la Alcaldía tuve situaciones peores y las resolví en cortos periodos de tiempo», aseveró.

Un plan director trazó hace cuatro años una 'hoja de ruta' para la rehabilitación del barrio de bodegas de Alberite. Sin embargo, ese documento pionero sólo ha tenido su continuidad en una primera fase de trabajos, las citadas obras de urbanización.

El director del plan director, el arquitecto Jesús Marino Pascual, considera que lo que ocurre en la calle Churruca del área de calados «es lo normal que pasa en todos los barrios de bodegas que no se atienden». «Si Alberite quiere proteger este espacio tiene que tomárselo en serio y acometer obras y controlar las aguas». No obstante, remarca que esos trabajos deben ejecutarse atendiendo a lo que refleja el plan director, ya que recoge una radiografía del subsuelo y de la superposición de los calados.

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