Alberite: socavones a la puerta de casa

Angélica observa las impresionantes dimensiones del socavón que se abre a las puertas de su casa. :: justo rodríguez/
Angélica observa las impresionantes dimensiones del socavón que se abre a las puertas de su casa. :: justo rodríguez

Vecinos del barrio de las bodegas de Alberite denuncian que la última tormenta ha agrandado los dos enormes agujeros en la calle Churruca

P. HIDALGO

La fortísima tormenta que el pasado viernes descargó sobre Alberite y que convirtió en ríos muchas de las calles de la localidad ha sido para Angélica Vílchez la gota que ha colmado el vaso.

Esta vecina de la calle Churruca, en el barrio de las bodegas alberitense, asegura que atraviesa «una situación insostenible» desde hace dos años, cuando a raíz de unas obras de urbanización en esta zona de calados se abrieron dos grandes socavones en el vial por el que se accede a su vivienda habitual.

El fuerte aguacero de la semana pasada no ha hecho sino agrandar los boquetes y acrecentar el peligro. «Estoy desesperada», asegura la mujer, ya que «se están abriendo grietas en el asfalto que llegan a la puerta de mi casa». En las últimas horas ha aparecido un nuevo agujero, aunque de menor tamaño.

Los hoyos están vallados para advertir de su peligro y por la vía no pueden circular vehículos Antes de intervenir, el Ayuntamiento trata de determinar si existe una responsabilidad municipal

Angélica asevera que ha puesto un rosario de denuncias por este tema en el Ayuntamiento, al igual que otros vecinos del barrio, instando a que se les ofrezca una solución. Sin embargo, critica que esa actuación no llega y que este entorno de calados está «abandonado». «No sé si están esperando a que ocurra alguna desgracia para intervenir», afirma esta alberitense.

Y, sin embargo, describe que situaciones rocambolescas se dan muchísimos días. Por la calle Churruca no pueden circular los vehículos dado el enorme tamaño de los dos agujeros, que están vallados para advertir de su peligro. En cambio, por la zona transita un rebaño. «Una mañana sobre las siete y media se cayeron varias ovejas y tuve que ayudar a sacarlas», relata la mujer.

El pasado viernes, dada la intensidad de las lluvias, «un socavón se llenó y acabó desbordándose». «Mis hijas no pueden salir a la calle a jugar tal y como está la zona», declara. Por este área apunta que sólo se atreven a pasar los fines de semana algunos ciclistas «y a regañadientes».

En estudio

El alcalde de Alberite, Ignacio Jadraque, sostiene que es consciente del estado de la calle Churruca y de que «no lo tenemos olvidado». «Se está actuando, aunque no se vea», afirma.

Jadraque señala que el Consistorio está estudiando la situación, de la mano de técnicos y abogados. Apunta que antes de intervenir tienen que determinar «primero si el terreno que está por debajo del vial es público o no y, después, si la causa que ha originado los socavones son las obras de urbanización o si se debe al mal estado de los calados» bajo la calle. A este respecto, agrega que en Churruca «no hay viviendas». «Se trata de bodegas que no están legalizadas como viviendas», puntualiza.

Así las cosas, el primer edil remarca que «habrá que esclarecer si hay una responsabilidad municipal o no», puesto que de no existir deberán ser los propietarios de las construcciones en la zona «los que tendrán que poner remedio para que no se hunda la calle».

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