El PP de Santo Domingo afirma que ve a la ciudad «languidecer sin remedio»

Javier Azpeitia y David Mena, en el pleno de anoche. :: albo/
Javier Azpeitia y David Mena, en el pleno de anoche. :: albo

El principal partido de la oposición censuró que el pleno fuera «otra sesión anodina y simplona»,al no incluir temas importantes

J. ALBO

El Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada celebró ayer un pleno con poca 'chicha' en el que, como únicos asuntos del orden del día, se aprobó una declaración institucional con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI, que incluye la colocación de la bandera arco iris, mañana, en la fachada consistorial, y, por otra parte, la revisión de precios del contrato de agua.

Por no haber, cosa rara, no hubo ni mociones, si bien a la sesión faltaron cuatro concejales (dos del PSOE y dos del PP) y ante ello, por ejemplo, el concejal no adscrito Carlos Barrón indicó que solo presentaría una. Lo hizo, para solicitar más efectivos de la Guardia Civil en la localidad, aunque, Agustín García Metola le informó de que la plantilla está completa, con 17 efectivos, y el edil aceptó su propuesta de dejar este asunto para su estudio más detenido en la Comisión Informativa de julio.

El concejal del PP, Javier Azpeitia, dio un rapapolvos al equipo de Gobierno por «otra sesión plenaria anodina y simplona, ya que no se nos ha convocado para nada importante», lamentó. Ante ello dijo ver al Gobierno socialista «sin proyección alguna de futuro, sin contenidos para el desarrollo y progreso, sin aspiraciones ni proyectos ni visión de futuro para esta ciudad, a la que vemos languidecer y sin remedio, porque su principal motor que es el Ayuntamiento tiene un equipo de gobierno incapaz de generar ideas, de aportar conocimientos, inquietudes revulsivas, nuevos y modernos conceptos de impulso al crecimiento y el desarrollo». Y añadió: «Cada pleno más parece una reunión de comunidad de vecinos que una sesión plenaria de un Ayuntamiento de señalada influencia regional». Azpeitia subrayó que «Santo Domingo de la Calzada, en poco tiempo, va a quedar abocada a un declive sin retorno tal y como sucedió en los años 70 y 80, cuando este Ayuntamiento no supo aprovechar el auge de la ocasión y aquellos trenes que pasaron llenos de posibilidades fueron descargados en otras poblaciones de nuestro entorno». El edil concluyó diciendo que «no podemos seguir anclados en ese viejo dicho castellano de que aquí me dejó mi abuela y aquí me encontrará cuando vuelva».

El alcalde le replicó que «estamos en mejor situación que hace tres años», si bien por otra parte reconoció que «tenemos que reaccionar como colectivo».

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