El Corregimiento, poco a poco

El Corregimiento, poco a poco
Javier Albo

Las obras avanzan con retraso sobre lo previsto por el estado de ruina parcial en que estaba el edificio

Javier Albo
JAVIER ALBOSanto Domingo

Los trabajos de recuperación y rehabilitación del edificio del Corregimiento de Rioja acumulan un importante retraso con respecto al programa de obra inicial. El banderazo de salida a los mismos tuvo lugar con la firma del acta de replanteo el 29 de marzo del 2017. El plazo de ejecución es de doce meses, por lo que ya han consumido diez. Sin embargo, debido al estado de ruina parcial en que se encontraba el edificio, tanto las labores de desescombro, el estudio arqueológico, la clasificación y recuperación de elementos a reutilizar y la consolidación estructural se han desarrollado a un ritmo de obra inferior al previsto, lo que ha trastocado el calendario previsto.

La obra, no obstante, no ha parado en ningún momento. En los últimos meses se ha abordado la rehabilitación de las fachadas, labor esta que se está llevando a cabo con mucha minuciosidad. El resultado, si se cumplen las previsiones, podrá verse en el plazo de un mes, aproximadamente, cuando podría retirarse el andamio exterior y la red de protección que recubre al inmueble.

Entre las actuaciones más recientes también está la eliminación de los restos de pintura de las vigas de madera, mediante un chorreado a presión con arena de sílice, los trabajos de albañilería nueva y el replanteo de las distribuciones interiores de la planta alta. Realizado este, en la actualidad se procede a montar las instalaciones de fontanería y saneamiento, protección contra incendios, calefacción y electricidad, a la vez que se continúa con la restauración de las fachadas.

Mientras, la empresa 'Valuarte Conservación del Patrimonio' continúa con los trabajos, que le fueron adjudicados por 1.044.090 euros, el equipo de arqueólogos sigue con sus labores de control y seguimiento de los mismos. El edificio no ha deparado grandes hallazgos, más allá de algunos objetos guardados en el inmueble -un libro pergamino del siglo XIX y un bastidor con una representación alegórica, al parecer de la segunda mitad del XVIII-, además de algunas pinturas e inscripciones ocultas bajo la cal o en la sillería de las celdas. Algunas de ellas se han conservado, como es el caso de los dibujos con formas antropomorfas ubicadas en las paredes de la celda con una pequeña ventana rejada que da a la plaza de España.

Durante estos diez meses de obras también se han consolidado muros, reconstruido forjados de madera, hecho nuevos forjados de hormigón, realizado la nueva cubierta y otras.

Tras la rehabilitación, el edificio se convertirá en museo (antigua cárcel) y escuela municipal de música.

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