Noche sin tregua para los bomberos

El tejado del edificio de Manjarrés, de adobe y con vigas de madera, se acabó viniendo abajo por la acción de las llamas. :: /Félix Domínguez
El tejado del edificio de Manjarrés, de adobe y con vigas de madera, se acabó viniendo abajo por la acción de las llamas. :: / Félix Domínguez

Dos incendios en Manjarrés y Nájera y dos accidentes de tráfico rompieron la tranquilidad de la tarde de Navidad y la noche siguiente | Efectivos de Nájera y Haro se emplearon a fondo en la madrugada del martes

Félix Domínguez
FÉLIX DOMÍNGUEZNájera

Las fechas navideñas suelen ser bastante tranquilas para los bomberos de la comarca najerina, según indica el cabo Juanma Ortega. Un efectivo del cuerpo se encontró al entrar de servicio con que dicho sosiego se había roto. Desde la misma tarde del día de Navidad se habían ido sucediendo una serie de sucesos que obligaron a los profesionales de los parques de Nájera y Haro a trabajar intensamente. Para colmo, en un momento de la noche el sargento del parque de Haro «se lesionó una rodilla y tendrá que ser operado».

El responsable del servicio en el parque de Nájera durante la mañana de ayer manifiesta que en cada uno de los dos parques de Rioja Alta están de servicio tres bomberos y que los del turno de tarde del día 25 tuvieron que enfrentarse a un accidente de tráfico «con una persona atrapada en el vehículo, tras haber chocado contra un jabalí», un suceso que se zanjó sin graves consecuencias.

A la 1.45 de la madrugada, se recibió el aviso de un incendio en una casa aislada de Manjarrés. A atajar el fuego partieron «tres bomberos de Nájera y otros tres de Haro y al deducir que el asunto iba para largo hubo que localizar a dos bomberos libres de servicio para que acudieran al parque najerino».

Aunque en los sucesos no hubo heridos de gravedad, un sargento de bomberos se lesionó una rodilla

Con el incendio de la casa bajo control, un edificio de adobe que en sus primeros tiempos fue una pequeña central hidroeléctrica, luego una bodega familiar y ahora un merendero casi en desuso, los bomberos de Haro regresaron a su base, permaneciendo en el lugar el retén najerino.

De inmediato se recibió el aviso de otro incendio en el edificio de la Harinera Riojana, junto a la N-120, en Nájera. Hacía allí partieron los efectivos que estaban en Manjarrés, cuyo fuego estaba bajo control sin aparente peligro. En el edificio de la harinera se les unieron los dos bomberos de refuerzo de Nájera y después los otros tres de Haro.

Estando en dicha labor se recibió otro aviso de un accidente de tráfico en Zarratón, al que acudieron los bomberos que procedían de Manjarrés. Y con el fuego de la fábrica de harinas sofocado (apenas un cortocircuito eléctrico, afortunadamente sin graves consecuencias) se acudió a Manjarrés a aislar la casa, que llegó a hundirse tras el incendio, para evitar accidentes, y durante la mañana de ayer y principio de la tarde, a reponer materiales «para estar preparados».

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