Nájera enciende sus últimas fiestas del año

Tras el disparo del cohete, el personal se metió en faena festera, y algunos se lo pasaron en grande jugando con las bolas gigantes lanzadas desde el Ayuntamiento. :: F. D./
Tras el disparo del cohete, el personal se metió en faena festera, y algunos se lo pasaron en grande jugando con las bolas gigantes lanzadas desde el Ayuntamiento. :: F. D.

Cientos de personas asistieron al comienzo de las celebraciones por San Juan Mártir y Santa María la Real

FÉLIX DOMÍNGUEZ

Ya está. Desde las 13.30 horas de ayer la ciudad de Nájera vive sus fiestas patronales en honor a San Juan Mártir y Santa María la Real, unos festejos que durarán hasta el próximo lunes, en medio de un nutrido programa de actos en el que se mezclan los catalogados como fijos y los novedosos de cada año.

Antes de que el alcalde, Jonás Olarte, junto a los reyes de las fiestas: Mireia Barquín y Miguel Castaño, prendiese la mecha del artefacto pirotécnico que con su estallido anunciaba el inicio festero, los dos jóvenes tuvieron ocasión de estrenar el vehículo que la firma najerina Automóviles Guzmán ha puesto a su disposición para que se muevan de acto en acto.

Poco después y ya en el salón de plenos municipal, Mireia y Miguel recibieron el pañuelo de la peña Malpica, mientras que, como preámbulo al cohete, se hacía entrega a Noa Angulo, Sara García, Ignacio Villaspin, Gloria Peñaranda, Elsa Ardilla y Carlota Rodríguez de los premios obtenidos por haber sido los mejores en el concurso de pintura organizado por la profesora de dibujo y pintura Ana Valdivielso, con la colaboración municipal y de Barpimo y Artesanías Montejo. El resto de participantes también recibió regalos.

Los niños del concurso de pintura 'Ciudad de Nájera' recibieron sus premios antes del chupinazo

Después, tras el saludo del alcalde y los vivas correspondientes, se encendió la mecha y al estallido se sumaron el volteo de campanas, el lanzamiento de confeti, guirnaldas, caramelos y pelotas gigantes, además de la música. En la plaza de España estalló el bullicio y, mientras los más pequeños perseguían los caramelos y las bolas para hacerse con ellos, los mayores vigilaban de cerca que la gente menuda no se hiciese daño y a continuación se fueron repartiendo por los bares para dar cuenta del primer vermut de las fiestas de septiembre. A todo esto, la peña Juventud con su charanga 'Chones', emprendía un pasacalles 'vermutero', contagiando la alegría por la ciudad. La jornada se completaba, entre otras cosas, con las comidas de cuadrillas y peñas, el torneo de pelota a mano para las categorías cadete, juvenil y senior aficionados y las solemnes vísperas en la parroquia de la Santa Cruz.

Por la noche, el programa fijaba la realización de las verbenas de tarde y noche con la orquesta 'La Mundial', y un toro de fuego infantil al final de la primera de ellas.

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