La Rioja

La jueza declara «improcedente» el despido del conserje del colegio Sancho III de Nájera

  • El Ayuntamiento opta por indemnizar a Eduardo Eguileor con la cifra fijada en la sentencia, 1.818,63 euros, en lugar de la opción de readmitirle

El juzgado de lo Social número 3 de Logroño ha fallado parcialmente a favor del que fuera conserje del colegio Sancho III de Nájera, Eduardo Eguileor, en su demanda contra el Ayuntamiento por su despido de dicho puesto. En el fallo se indica que «desestimando la pretensión principal de la demanda interpuesta (.), y estimando la subsidiaria, debo declarar y declaro la improcedencia del despido producido con efectos del 30 de junio de 2016, condenando al demandado a que en el plazo de cinco días opte por readmitir al trabajador en iguales condiciones de trabajo existentes al tiempo de despido o indemnizarle con la suma de 1.818,63 euros, con abono, en el primer caso, de los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la notificación de sentencia».

Eguileor había solicitado en su demanda que se declarase nulo el despido y que se condenase al Ayuntamiento a que le readmitiera en el mismo puesto, con abono de los salarios dejados de percibir.

Al respecto, el demandante ha hecho pública una nota en la que, tras señalar que «han sido diez meses de sufrimiento para mí y para mi familia, diez meses de paro, sin trabajar, y nueve meses esperando el juicio», añade que «ya se ha dictado sentencia de este juicio, y la jueza ha condenado al Ayuntamiento de Nájera por despido improcedente, con lo que este Ayuntamiento me despidió de forma ilegal».

A su entender «es una vergüenza que una administración pública actúe en contra de los derechos de los trabajadores, un Ayuntamiento no debe hacer esta cacicada cuando son los que deben dar ejemplo», tildando como «indigno» que «tengamos un alcalde socialista que despide a un trabajador de manera improcedente por venganza y que sea incapaz de rectificar después de ser condenado». Para finalizar, afirma que «no me conformo con una mísera indemnización, quiero recuperar mi trabajo, el que no tenían derecho a quitarme».

Desde la otra parte, la concejala de Personal, María José Bejarano, señalaba ayer que el asunto se trataba de «la finalización de un contrato entre el Ayuntamiento y un trabajador, la juez falla que se condena al Ayuntamiento a pagar 1.818 euros y el pasado lunes se hizo efectivo el pago. Los servicios jurídicos municipales nos indicaron que lo que había que hacer era acatar el fallo y pagar la indemnización que se ha fijado en el mismo».