Una jornada colorida entre las dianas y las verbenas

La jornada en las fiestas de Arnedillo despierta sonando a dianas. En unos días en los que el ambiente se centra en los bares de la travesía o en las verbenas del Ayuntamiento, sus sonidos son el modo de extender y contagiar la alegría festiva a todos los barrios de la villa. Con el mediodía, los niños se apropian del ambiente con talleres creativos, parques infantiles, circo... Mientras, sus mayores brindan en vermús llenos de encuentros. Las tardes, como es tradicional en las fiestas del Cidacos, son para los diversos campeonatos, como mus, parchís, frontenis, futbolín, baloncesto... Y los partidos de pelota mano en los sábados. Pensando en que tengan su sitio, la tarde noche vive una verbena infantil para que los pequeños se hagan partícipes y vayan formando cantera festiva. Las cenas en cuadrilla en las bodegas dan paso a las verbenas, que aglutinan cada noche a bailongos de todas las edades, en un gran ambiente de convivencia.

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