Preocupación y calma tensa en La Rioja Alta ante las decisiones de Fomento

El paisaje del viñedo de La Rioja Alta está amenazado según la mayoría de alcaldes de la comarca. :: ricardo donézar/
El paisaje del viñedo de La Rioja Alta está amenazado según la mayoría de alcaldes de la comarca. :: ricardo donézar

El Gobierno prefiere esperar una decisión oficial de Fomento aunque aboga por «aprovechar» el actual trazado

JÖEL LÓPEZ

La comarca de La Rioja Alta vive la decisión del Ministerio de Fomento de desechar dos de los cuatro trazados previstos para construir el nuevo AVE con preocupación y una tensa calma a la espera de nuevas actuaciones.

El Gobierno de La Rioja ha sido el primero en responder a la información publicada ayer por Diario LA RIOJA. Según su portavoz, Begoña Martínez Arregui, por el momento se desconoce la postura de Fomento pero reconoce que la propuesta final debería «aprovechar en la medida de lo posible el trazado ya existente».

Una idea, la del trazado ya en uso, que es apoyada por la alcaldesa de Haro. Laura Rivado defiende «una mejor conexión» pero mejorando la línea actual. La primera edil, también, prefiere «esperar a una información oficial para tomar decisiones».

Félix Caperos Alcalde de Casalarreina «No somos catetos, sólo queremos que no se destroce el paisaje» Juan Francisco Blanco Alcalde de San Asensio «Siguen sin entender hasta qué punto esto puede afectarnos» Ángel Seisas Alcalde de Briñas «Es una decisión nacional y si económicamente es viable, se hará» Miguel Martínez Alcalde de Ollauri «Sería mejor un tren también de mercancías antes que un AVE» Ángel Pérez Empresario «Se mire por dónde se mire es un despilfarro innecesario»Begoña Martínez Portavoz del Gobierno «Hay que aprovechar en la medida de lo posible el trazado existente» Laura Rivado Alcaldesa de Haro «Mejor esperar a una información oficial para tomar decisiones» Miguel Martínez Presidente AVIRA «Felicitar al País Vasco por una posición clara que ha dado sus frutos»

Cuestionada por este tema, Natalia Olarte, presidenta de la plataforma en defensa del paisaje del viñedo ha preferido no hacer declaraciones aludiendo, también, a la falta de informaciones oficiales.

Miguel Martínez, presidente de la Asociación de viticultores de La Rioja Alta (Avira), ha querido «dar la enhorabuena a los parlamentarios vascos y sus colectivos sociales por mantener una posición clara que ha dado sus frutos, algo que no ha ocurrido aquí». Además, aboga por «mantener la movilización» para seguir haciendo presión.

Precisamente, la recién creada plataforma por el progreso sostenible de Rioja no se ha manifestado por falta de tiempo y estructura. Está previsto que este nuevo colectivo se reúna el proximo miércoles para avanzar en su programa de acciones con el obje tivo de ganar tiempo.

Sin embargo, la ciudadanía mantiene la preocupación por un tema que aún parece lejano. El empresario Ángel Pérez, dueño del restaurante La Vieja Bodega, asegura que «se mire por donde se mire es un despilfarro que solo tiene inconvenientes para los que hacen de esta zona algo importante y valioso».

Bajando a pie de calle, el temor va creciendo ante la llegada del AVE. Félix Caperos mantiene la idea de que los cuatro trazados previstos «perjudican el modo de vida de los habitantes de esta zona y también de La Rioja en general». Y sobre la acusación de negar el progreso, Caperos es tajante: «No somos catetos o localistas, lo que queremos es que no se destroce el paisaje».

Juan Francisco Blanco, primer edil de San Asensio, afirma que «siguen sin tener en cuenta a los pueblos por los que transcurren los trazados y siguen sin entender hasta qué punto esto puede afectarnos».

Y pone un ejemplo: «Si cientos de hectáreas son expropiadas para la construcción de esta infraestructura, serán cientos de hectáreas que dejarán de producir riqueza».

El alcalde de Briñas, Ángel Seisas, no es tan categórico aunque admite preocupación: «No quiero que se degrade el paisaje pero estamos hablando de una decisión a nivel nacional y si económicamente es viable se acabará haciendo». Además, argumenta: «No puedo estar en contra del progreso porque sí, por ejemplo, el puente de Briñas no se hubiera construido igual no estaríamos ahora aquí nosotros».

La visión desde Ollauri aporta alguna solución. Su alcalde, Miguel Martínez Orbañanos, también se muestra cauto y preocupado pero afirma que «conseguir un tren que aunque no sea AVE sí tenga opción de mercancías podría ser una buena idea para hablar de progreso para la comarca».

La lejanía del final y el temor de ir contra el progreso hace que las posiciones se difuminen a la espera de nuevos acontecimientos que marquen el trazado de un tren que, de momento, no va a ningún sitio.

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