La fundadora de un santuario de animales denuncia el «acoso» que sufre en Viguera

Vallado provisional que apareció en el suelo. :: a. franco/
Vallado provisional que apareció en el suelo. :: a. franco

Adriana Franco expone ante la Guardia Civil que le tumbaron el vallado de la finca y que un vecino le profirió injurias

P. HIDALGO

La fundadora del santuario de animales Alma Libre, Adriana Franco, denuncia el «acoso» a que se está viendo sometida su protectora desde que se estableció en Viguera hace tres meses. Franco señala que hace unos días aparecieron «tripas de cerdo» vertidas en su instalación y encontró «tumbado» el vallado que ha situado para cercar a los animales que ha rescatado, «porque los querían sacrificar»: yeguas, palomas, conejos, dos caballos, un burro, una cabra y una oveja, entre otros.

Precisa a su vez que esa cerca es «provisional, puesto que el Ayuntamiento no nos da permiso para terminar de vallar». Esto, dice, le está ocasionando trastornos, ya que los animales «se nos están escapando». Por otro lado, sostiene que tiene «problemas» con un vecino que cuando va a pasear «arremete» contra ella. «Me grita que me vaya de aquí», afirma. Por estos hechos, la fundadora del santuario ha presentado una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil en Nalda.

El alcalde de Viguera, Aitor Santibáñez, alega que el Consistorio notificó al propietario de los terrenos donde se ubica el pabellón que usa la protectora, el exedil regionalista Francisco Jalón, que «no se puede autorizar» dicho vallado porque no se atiene a una ordenanza municipal que establece que la cerca «hay que retranquearla ocho metros desde el eje del camino». Santibáñez asevera que, antes de que el Ayuntamiento no permitiera el vallado, Jalón colocó uno.

El alcalde argumenta que lacerca no se puede autorizar porque no se atiene a la ordenanza municipal

«Le hemos notificado que lo tiene que retirar antes del próximo 3 de diciembre y si no lo hace así el Consistorio lo quitará de forma subsidiaria», advierte. «La finca donde está la protectora pertenece a Francisco Jalón, pero el vallado lo compré yo y el daño repercute en mí», defiende Franco, que paga un alquiler por el uso de ese espacio.

No obstante, el regidor apunta a que su actividad también es ilegal, ya que dice que la responsable del santuario «no tiene licencia de actividad y además comparte pabellón con una explotación de ganado ovino y caprino en activo». Subraya que la legislación prohibe que tantas espacies diferentes convivan en la misma nave.

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