El Colletero o cómo ellas lideran el desarrollo rural

Algunas de las mujeres que encabezan la Asociación El Colletero, de Nalda. :: p. h./
Algunas de las mujeres que encabezan la Asociación El Colletero, de Nalda. :: p. h.

La asociación, que echó a andar en Nalda con el objetivo de crear empleo femenino, ha ampliado su actividad a múltiples ámbitos

P. HIDALGO

nalda. La Asociación El Colletero se constituyó en el 2000 en Nalda con el objetivo de crear puestos de trabajo para las mujeres en el medio rural, al tiempo que cubrir la demanda existente de personas cuidadoras de niños y mayores.

A este proyecto inicial con el tiempo se han añadido varios más relacionados con la agroecología, el consumo responsable y la revitalización de la cultura tradicional. Lo que no ha variado es que las iniciativas de El Colletero, reconocidas con múltiples premios de incluso organismos internacionales de la relevancia de las Naciones Unidas, están diseñadas y lideradas por mujeres. Ellas son las que copan en un 90% su junta directiva y las que se encargan de la gestión económica y de sacar adelante los proyectos.

La ilusión con que detectaron un 'nicho de mercado' para generar empleos que dotaran de vida a Nalda, la han trasladado a otras acciones que giran siempre en torno al desarrollo rural, la cooperación, el medio ambiente, el compromiso social y la equidad. «Siempre nos planteamos la equidad frente a la igualdad, ya que resulta clave para lograr la igualdad entre las personas», destaca la responsable de proyectos de El Colletero, Raquel Ramírez.

Por eso, su mirada se fija en dotar de alternativas laborales a quienes presentan más dificultades; bien sean mujeres u hombres de más de 50 años, jóvenes, inmigrantes o minorías étnicas. «Buscamos un desarrollo rural en el que todos podamos vivir un poco mejor», subraya Ramírez.

Esto, dice, se logra con empleo y sueldos «suficientes». Y también generando servicios «para que los pueblos no se despueblen». «Hoy en día la falta de servicios es un problema importantísimo. Si no existen, las familias, en el momento en que tienen hijos, se tienen que marchar a la ciudad», expone.

«No aspiramos a conseguir grandes beneficios, sino a que exista una rentabilidad social», remarcan en la junta directiva de El Colletero. Asimismo a través de un modelo de ludotecas, que posibilita que durante ese tiempo otras mujeres puedan acceder a una formación o desarrollen un trabajo, educan a pequeños de 1 a 12 años en la equidad y trabajan cualquier problema que detectan en comunidad y en alianza con la escuela y la AMPA. También comparten sus iniciativas con diversas redes nacionales e internacionales. «Son proyectos muy replicables», animan a otros municipios.

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