El incendio de Gutur, que quemó unas cien hectáreas, pudo ser intencionado

Los efectos del incendio de Gutur, ayer por la mañana. :: s.s.j.
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Los efectos del incendio de Gutur, ayer por la mañana. :: s.s.j.

El fuego afectó a terrenos no cultivados, matorral y coníferas, la mayor parte en el término de Cervera del Río Alhama

SANDA SAINZ* SANDASAINZ@HOTMAIL.COM

Después de realizar los primeros análisis sobre el terreno, se estima que la superficie arrasada en el incendio originado en Gutur (Aguilar del Río Alhama) el jueves, hacia las 19.30 horas, está entre las 80 y las 130 hectáreas (depende de las fuentes consultadas), la mayoría en el término de Cervera. Además, según informó ayer la Dirección General de Medio Natural, los indicios apuntan a que el fuego fue provocado.

La noche del jueves resultó inquietante para los vecinos de Cabretón, que desde sus casas vislumbraban el resplandor de las llamas y el humo. Pero, sobre todo, para los habitantes de Valdegutur, que podían ser evacuados de sus viviendas si el fuego seguía su avance por el barranco del Reajo hacia esta población, perteneciente a Cervera.

También se temió por el ganado de los corrales cercanos al núcleo urbano. La situación era preocupante a medianoche, pero cambió el viento a partir de la 1 de la mañana, la dirección de las llamas varió hacia el barranco de El Cajo y se pudo estabilizar a las 6.30.

Los vecinos de Valdegutur y de Cabretón pasaron una inquietante noche con las llamas en el horizonte

La mayoría de los vecinos de Valdegutur estaban durmiendo cuando fueron avisados del suceso. Otros cabretoneros y autoridades municipales de Cervera, como la alcaldesa Estrella Santana, el alcalde pedáneo de Cabretón, Jesús María Fernández, y el concejal Alfredo Izquierdo, se desplazaron hasta allí, donde permanecieron varias horas.

En la parte de Gutur, el alcalde aguilareño, Ramón Martínez, estuvo pendiente de cómo se desarrollaban las labores de extinción.

A la dificultad de la oscuridad y ausencia de medios aéreos por ser de noche, se unió lo seco y abrupto del terreno. Por la mañana acudió un helicóptero que recogía agua del pantano de Añamaza y complementó la tarea de los numerosos equipos terrestres desplazados a la zona para apagar el incendio, que afectó a matorrales, áreas no cultivadas y una repoblación de coníferas.

Algunos agricultores comentan que en el 2015 se produjo otro incendio en el mismo lugar y piden que, si se demuestra que ha sido intencionado, se actúe con celeridad y contundencia contra el causante.

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