Los agricultores del Alhama-Linares denuncian el daño de los corzos

Los agricultores del Alhama-Linares denuncian el daño de los corzos

La comarca pide soluciones para un problema que afecta a almendros, viñas, olivos y cultivos hortofrutícolas

Sanda Sáinz
SANDA SÁINZCERVERA

Los daños provocados por los corzos en los cultivos de la comarca del Alhama-Linares se han convertido en un gran problema, incrementado este años por la acusada falta de lluvia. No hay agua y por lo tanto la hierba en el monte escasea, por lo que estos animales se comen los brotes tiernos de vid, olivo y almendro, comentan los agricultores.

Los animales se alejan de la zona en la que habitan normalmente y llegan hasta las vegas de los ríos buscando agua y comida. En diciembre ya se dio cuenta de lo ocurrido con un producto de temporada como el cardo que los corzos se comieron en algunas huertas.

Durante este mes de mayo, el concejal del PSOE Alfredo Izquierdo (agricultor de Cabretón) puso la situación sobre la mesa durante un pleno y pidió a la alcaldesa, Estrella Santana, que instase a Medio Ambiente a intervenir para paliar esta situación.

En el caso de la almendra, Izquierdo explica que «en los dos o tres últimos años tiene buen precio por la demanda de los frutos secos». «Además, la sequía de California (principal productor mundial) también ha provocado aumentos de precios. Esto conllevó que los agricultores se animasen a plantar almendros, tanto en terreno de secano como de regadío, con el consiguiente incremento del coste de la planta aprovechando la coyuntura».

«En primavera brotan las primeras hojas y es cuando entra en acción el corzo, que va de almendro en almendro o a las viñas. Hasta se come en los huertos las lechugas, escarolas y otras hortalizas dejando la hierba de lado», indica Izquierdo. Añade el edil que «se pueden ver los daños en las ramas». «Además, los corzos machos se rascan con los cuernos en los pies del almendro y quitan la tierna corteza despellejándolo. La savia no circula y el almendro se seca», explica.

Los agricultores aseguran estar hartos de estos daños de la fauna. «Cuando no es el jabalí el que se come el maíz o rompe los plásticos de los espárragos, es el corzo el que te arruina una finca de jóvenes almendros», lamentan. Hay quienes piden que se deje cazar durante la veda sin prohibición ni cupo porque tachan la situación de plaga de la que nadie se hace responsable.

En Cornago, el Ayuntamiento está en conversaciones con los responsables de Medio Ambiente del Gobierno regional desde el año pasado y se han concedido esperas, ganchos y batidas en blanco en las áreas afectadas pero los agricultores opinan que son insuficientes porque ahuyentan momentáneamente a los animales pero luego regresan dado que ya se han asentado en el terreno.

El alcalde, Luis Martínez, comenta que lo que ocurre en los campos supone un gran problema y que ni siquiera sirve vallarlos. Cornago lo sufre desde hace más de treinta años, agravado ahora por la sequía.

A ello hay que añadir la presencia de corzos en las carreteras, incluso cerca de los núcleos urbanos, que han provocado más de un susto a los conductores y algún golpe en sus vehículos aunque, por el momento, sin consecuencias graves.

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