Vecinos del Casco Antiguo piden garantías de seguridad en la plaza de la Verdura

Hundimiento producido en la plaza de la Verdura. :: i. álvarez. /
Hundimiento producido en la plaza de la Verdura. :: i. álvarez.

El presidente de la asociación confía en las medidas de urgencia adoptadas tras la nevada y admite la preocupación del vecindario

I. ÁLVAREZ

El estado del casco antiguo de Calahorra y los últimos incidentes propiciados por la nieve siguen en boca de los calagurritanos y en especial, de los vecinos de la zona histórica de la ciudad. Desde el Ayuntamiento ya se han tomado las medidas de urgencia para evitar mayores problemas en las viviendas de la calles Mayor y Alforín que sufrieron desprendimientos durante la nevada del fin de semana. También la plaza de la Verdura continua acordonada ante el hundimiento producido junto al mirador y a la espera de que desde la Concejalía de Urbanismo se tramite con inmediatez el expediente para contratar el proyecto y ejecución de una intervención que garantice la estabilidad de este espacio.

Todas estas medidas se acordaron en la reunión del gabinete de urgencia constituido este lunes para solucionar los daños ocasionados por la nieve. Estas acciones ya han sido trasladadas a la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo de Calahorra, cuyo presidente, Gabriel Aragón, mantuvo también el lunes una reunión con la concejala del Casco Antiguo, Mónica Arceiz, para trasladarle la «preocupación» de los vecinos del barrio y conocer de primera mano los planes de actuación del Consistorio en las zonas afectadas.

«Parece ser que se va a actuar de manera urgente», comentaba ayer Aragón en declaraciones a este periódico, para precisar a continuación que, al margen del debate político generado por el estado del casco antiguo, lo realmente necesario en este momento es actuar. «Lo importante ahora es buscar soluciones, más que pensar de quién es la culpa. Lo más importante es que el Ayuntamiento se mueva», señalaba.

Tanto el corrimiento de tierras en la plaza de la Verdura como los derrumbes en las calles Mayor y Alforín encendieron las alarmas entre sus vecinos, como así lo asegura el presidente de la asociación del casco antiguo. «Los vecinos estaban muy preocupados ante lo que podía pasar», sostiene Aragón, que por otro lado confía en que las medidas adoptadas garanticen la seguridad de las calles afectadas. «Hay que tener calma, aunque sé que eso es muy difícil cuando tienes un socavón en frente de tu casa», precisa.

Para garantizar la seguridad continúan cortado el tráfico en estos espacios, que han sido vallados. De otro lado, Gabriel Aragón recuerda que la asociación del barrio se reúne todo los miércoles en su sede del Planillo de San Andrés (20.30 horas), donde puede acudir cualquier vecino para trasladar sus preocupaciones.

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