La romanización llevada al teatro

Visita a Calagurris del emperador romano Octavio Augusto. :: m.f./
Visita a Calagurris del emperador romano Octavio Augusto. :: m.f.

Ayer comenzó un nuevo ciclo de las rutas teatralizadas que esta vez se llevan a cabo en el museo

M. FÉLEZ

Ayer por la tarde comenzó una nueva edición de las rutas teatralizadas en Calahorra. Esta vez, a diferencia de las anteriores, el recorrido no será por el Casco Antiguo de Calahorra, sino que está centrado en el Museo de la Romanización.

Las rutas, que se volverán a celebrar el 14 de octubre, 11 y 18 de noviembre, y 2 y 9 de diciembre, tienen su inicio a las seis de la tarde en la Oficina de Turismo y para acudir a ellas hay que reservar anticipadamente allí el ticket de entrada tras el pago de 3 euros para los mayores de 14 años. Sólo hay cuarenta plazas por día.

La divertida actividad se divide en cinco diferentes escenas y tiene una duración aproximada de una hora y media. Entre acto y acto una guía va explicando de forma amena las piezas más importantes del espacio museístico.

La primera escena se desarrolla en la entrada y el jardín del Museo de la Romanización. En ella se cuenta la historia de una señora aristócrata de la Calahorra de 1935 que va al palacio del nuevo millonario Don Ángel Oliván para intentar casar a su 'hermosa' hija Aurorita con él. Allí el participante conoce la historia de este calagurritano tan especial que donó buena parte de sus bienes para mejorar la ciudad.

Ya en el interior del Museo, la sala roja de la planta baja titulada 'La guerra y la conquista' es el escenario de la segunda escena en la que el emperador romano Octavio Augusto visita Calagurris en el año 44 antes de Cristo. Entre su escolta pretoriana se encuentra un legionario calagurritano que vuelve a su ciudad después de dieciséis años alistado en el ejército. Una historia interesante en la que hay una buena parte de interacción con el público asistente.

El recorrido continúa en la sala verde de la primera planta en la que el museo expone todo lo relacionado con la vida privada y las domus. Allí nos encontramos con una dama romana llegada del inframundo que se introduce en el museo para recuperar sus joyas y recordar lo feliz que era su vida en Roma. Ella enseña sus aposentos, los adelantos domésticos y sus joyas romanas a los visitantes.

En la sala azul dedicada a la 'Religión, culto y juego' de la segunda planta del Museo se reproducirá el 'robo de la Dama calagurritana', un intento de hurto es protagonizado por dos ladrones muy torpes que entran a robar esta preciada pieza romana.

En la misma planta pero en la sala de proyecciones transcurre la última escena de la ruta teatralizada en la que se presentan los dos mosaicos romanos de Marco Fabio Quintiliano y Aurelio Prudencio, ilustres calagurritanos de la antigua Calagurris Iulia.

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