Encierros, en horizontal

El vallado vertical será retirado para volver a colocar el vallado horizontal y evitar la salida de las vacas. / Isabel Álvarez

El Consistorio de Calahorra retirará el vallado vertical de la calle Longinos, que costó 20.000 euros, y gastará 15.000 en la antigua protección

María Félez
MARÍA FÉLEZCalahorra

Varios sustos se han vivido a lo largo de los últimos años en los encierros de las fiestas de Calahorra. Todos por la misma zona: en la calle Longinos, custodiada en su tramo final por un vallado vertical. Para evitar problemas futuros, el Ayuntamiento ha decidido prescindir de este tipo de protección en vertical y colocar el tradicional vallado horizontal. Los munícipes calagurritanos están decididos a que este año las vacas no puedan escaparse, algo que en los últimos años se había convertido en costumbre.

Fue en el año 2014 cuando la, entonces, edil de Festejos María Teresa Antoñanzas anunciaba que la calle Julio Longinos tendría vallado vertical. Hasta entonces no había tenido vallado en esa parte de la vía pero se llevó a cabo la actuación por la insistencia de los vecinos y los comercios de la zona que no podían salir de sus casas ni sus establecimientos en el momento del encierro.

Además se dijo que era una manera de hacer más entretenido el recorrido ya que los corredores podían entrar y salir sin problemas. El gasto se presupuestó entonces en algo más de 20.000 euros para un vallado que según la normativa imponía 32 centímetros entre los barrotes. Pero la garantía legal, al parecer, no era suficiente ya que fue en el 2015 se escapó una primera vaca y un hecho similar se repitió en las fiestas de marzo del 2016.

Ayer la junta de gobierno local aprobaba un nuevo presupuesto para cambiar este vallado vertical por uno horizontal con un importe de 15.024,20 euros que incluye el suministro de 150 tablones para el vallado del encierro (6.316,20 euros), el suministro de 36 postes metálicos (5.203 euros) y el suministro de 39 pozos ( 3.505 euros).

Según el actual edil de festejos Óscar Eguizábal «el material que se retire del vallado vertical se utilizará para la construcción de nuevas puertas que se van a poner en otros lugares. Las puertas del recorrido seguirán teniendo barrotes verticales pero la distancia de separación se reducirá a 28 centímetros para imposibilitar la 'fuga' de los animales.

Además, para conseguir mayor seguridad en el encierro se han eliminado de la plaza los salientes que pueden provocar tropiezos o aprisionamientos con el macizado de zapatas hasta la altura del resto de la pared. Se quiere eliminar cualquier saliente que pueda provocar un nuevo susto en el recorrido festivo.

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