Contrato con la municipalidad

Ana y Víctor pasan a ordenador todos los datos recabados durante meses. / María Félez

Veintiocho parados ejercen su 'primer empleo' en diferentes áreas consistoriales

María Félez
MARÍA FÉLEZCalahorra

Algunos llevaban meses sufriendo la cola del paro, otros acababan de salir de la facultad; unos son jóvenes, otros están en esa peligrosa edad en la que nadie te quiere contratar... Pero todos han trabajado en los últimos meses. Son los integrantes del programa de Primer Empleo que desde hace años lleva a cabo el Ayuntamiento de Calahorra gracias a una subvención del Gobierno de La Rioja. Son los protagonistas de una historia que tiene fecha de caducidad pero que es el inicio de una vida laboral, seguramente larga y apasionante.

Mónica Gurrea es una de esas 28 desempleadas que encontró un hueco en el programa. No se la primera vez que trabajaba en el Consistorio; antes lo había hecho en el área de Deporte. Los puestos de trabajo iban, esta vez, ligados a un proyecto municipal concreto. Ella trabajó para la auditoría que se está llevando a cabo del alumbrado publico. Lo hace con la gente del Parque de Servicios.

«Este trabajo me ha servido además para darme cuenta de todo lo que se trabaja en el parque, están para todo», comenta orgullosa de sus compañeros. «Trabajar con ellos ha sido una experiencia muy interesante, la verdad es que me han llevado en palmitas», comenta la joven.

El programa del Ayuntamiento cuenta con una subvención del Gobierno de La Rioja

Eva González y Víctor Gil han trabajado estos meses en el área de Urbanismo. Concretamente ambos han estado llevando a cabo un proyecto que ha consistido en la creación de una base de información para el futuro plan estratégico del Casco Antiguo. «Hemos estado visitando casa por casa todas las del barrio para hacer una base de datos», comenta Eva.

Un trabajo interesantísimo que pronto verá sus frutos en las conclusiones que están redactando en estos últimos días. «Empezamos por la zona más degradada y en la mayoría de los casos nos han abierto las puertas de sus casas muy amablemente», comenta Víctor. Ellos son arquitecto y aparejador y ambos estaban en el Sistema de Garantía Juvenil, necesario para poder optar a este tipo de trabajos.

Jorge Madorrán estaba en el área de personal por eso se ha movido más de puesto que el resto. «He estado en secretaría, en la biblioteca un par de días, en el archivo y en la OAC», comenta este joven que define de «interesante» el programa. «A gusto me quedaba otros nueve meses, he estado muy a gusto», dice a punto de expirar su experiencia laboral. Seguro que no es el único que lo piensa.

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