El archivo muestra sus viejos tesoros

El archivo muestra sus viejos tesoros

El Fondo Bella, con numerosas imágenes inéditas, se hace accesible en la página web del Ayuntamiento

ISABEL ÁLVAREZ

Anda estos días bastante atareado. Son tantos los clichés que han llegado a sus estanterías que no ha dado tiempo a revisarlos y a documentarlos todos. Aún así, el archivo municipal de Calahorra, una de las salas más desconocidas para los calagurritanos dentro del Ayuntamiento, ha dado el paso de mostrar el álbum fotográfico de la ciudad desde finales del siglo XIX y todo el siglo XX. Esos tesoros que la familia Bella donó a la ciudad y que ahora están a disposición de todo el mundo a sólo un 'click' en el portal de difusión documentación del archivo.

«Estamos dando sólo los primeros pasos», precisa Javier Torralbo, quien está a cargo del proyecto de divulgación del Fondo Bella. «Hay identificadas ciertas partes, pero queda muchísimo por hacer», añade para señalar que de momento sólo se manejan «estimaciones» de la extensión del fondo de fotografías donado por la familia Bella. En principio, «hay 40 libros de clientes» a los que corresponden «más de 11.000 imágenes contadas a mano», añade la directora del archivo de Calahorra, María Teresa Castañeda. Por otra parte, se ha trabajado de momento con 2.000 imágenes de distintas temáticas.

Acercar todo este material y el que está sin catalogar a los calagurritanos e investigadores es el fin último del portal de difusión del archivo alojado en la página web del Ayuntamiento de Calahorra (www.ayto-calahorra.es). «Si se ha podido utilizar parte del Fondo es porque lo había digitalizado Luis Ángel Bella», explica Castañeda. Estas fotografías, agrupadas en distintas galerías, hacen un repaso histórico a calles, celebraciones y la vida pública de Calahorra del siglo XX. «De todo lo que se ha recibido se puede conocer sólo una tercera parte», sostiene Javier Torralbo, para quien merece especial atención toda el material de estudio, como los retratos.

«De todo lo recibido solamente se puede conocer una tercera parte»

Otra de las joyas menos conocidas son los libros de clientes, con referencias a numerosos nombres y apellidos de calagurritanos. «Vemos, por ejemplo, el apellido Chavarría y a continuación la anotación de dos clichés», comenta la concejala de Educación y Cultura del Ayuntamiento, Mónica Arceiz.

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