ALCOHOL Y DROGAS AL VOLANTE

SANDA SAINZ REFLEXIONES

En apenas un mes de este año 2018 llama la atención la cantidad de sucesos de todo tipo relacionados con infracciones de tráfico o despistes. En el casco urbano de Calahorra se han producido varios atropellos. Incluso dos accidentes en un mismo punto al chocar dos vehículos un día y otros dos al siguiente.

En Logroño hubo más de 120 atropellos el año pasado; continúa ocurriendo este año (recientemente un niño tuvo que ser trasladado al hospital); y en Haro hace unos días un todoterreno arrolló y pasó por encima de una niña de cuatro años. El conductor se dio a la fuga y, al parecer, el vehículo tiene una denuncia por robo.

Peatones y conductores se enfrentan cada día a estas situaciones y parece que ya nos hemos acostumbrado a ver como una noticia más... a no ser que nos toque de cerca y clamemos al cielo.

Pero lo más preocupante es lo que pasa con el tema del alcohol y las drogas. Una cuestión difícil de atajar, visto lo visto.

A finales de enero, la Policía Local de Peralta (Navarra) imputó a un vecino de Calahorra de 19 años por sextuplicar la tasa de alcohol permitida después de haber chocado con cuatro vehículos que estaban estacionados en la entrada de la localidad. Tenía el carné desde hacía tres meses.

Otro día del mes pasado, la Policía Foral detuvo en Viana a un vecino de Logroño de 32 años por conducir sin carné (se lo había retirado el juzgado), sin seguro y sin ITV. Además dio positivo en anfetamina y metanfetamina.

Son dos ejemplos llamativos ocurridos en la Comunidad Foral con 'protagonistas' riojanos. Pero hay más y de muy distinta índole.

La Dirección General de Tráfico recaudó en el 2017 en La Rioja unos 3,3 millones de euros por infracciones vinculadas al consumo de alcohol y droga. Hay otro dato a tener en cuenta: se estima que en nuestra comunidad autónoma unas 350 personas han sido sancionadas en los últimos cinco años más de una vez por conducir bajo los efectos de esas sustancias.

Las autoridades deben controlar e impedir el peligro en las carreteras... pero aquí falla algo. Se ha comprobado que hay quienes siguen conduciendo incluso sin carné y consumiendo sustancias estupefacientes. Da igual la sanción. No ven las consecuencias.

Teniendo en cuenta la incidencia, sobre todo entre los jóvenes, es hora de preguntarse si los mensajes se transmiten de la forma adecuada y si llegan a quienes tienen que llegar o caen en saco roto.

El tema del alcohol y las drogas es uno más y aunque puedan llevarnos al principio a considerarlo algo anecdótico o arrancar alguna sonrisa (hay situaciones de película, increíbles) se deben tener muy en cuenta. ¿Tan difícil resulta encontrar la fórmula para avanzar y que sea efectiva la concienciación de la población de que esto no puede seguir así porque, en definitiva, nos pone a todos en peligro?

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos