La Rioja
Sonia Gurrea, en el canal Nyhavn de Copenhague. :: cedida.
Sonia Gurrea, en el canal Nyhavn de Copenhague. :: cedida.

De voluntaria en Europa

  • Sonia Gurrea Calagurritana en Dinamarca

Sonia Gurrea se instaló a principios de enero en Dinamarca con dos propósitos: mejorar su nivel de inglés y vivir la experiencia de conocer una nueva cultura. Se acababa de graduar en Diseño Gráfico por la Escuela Superior de Diseño de La Rioja y a través del Consejo de la Juventud de Calahorra conoció el Servicio de Voluntariado Europeo. Este programa le está permitiendo cumplir sus metas «de una forma muy cómoda», valora esta calagurritana, de 24 años. «Existen muchísimos tipos de proyectos dentro de este programa, así que busqué el que pudiera encajar en mi perfil y un país que me resultara atractivo como Dinamarca», explica.

A principios de año Sonia ya estaba en Aalborg, una ciudad al norte del país de 105.000 habitantes. Allí trabaja en un centro joven: «Por las tardes vienen los niños de 10 a 14 años y por la tarde-noche, los jóvenes de entre 14 y 18 años», comenta. «Lo que más me gusta es que intentamos fomentar el deporte en estos chicos y muchas de las actividades son juegos al aire libre», subraya sobre el plan de este centro, en el que se encarga de la «fotografía y edición de los eventos».

Su experiencia en Dinamarca gracias al Servicio de Voluntariado Europeo le ofrece muchas más ventajas que si se hubiese embarcado en esta experiencia por su cuenta. «La comunidad europea paga nuestros apartamentos, nuestro seguro, transporte y nos dan una pequeña cantidad de dinero al mes», señala entre las facilidades que ofrece el programa.

Mayor independencia, seguridad y capacidad de crítica son las tres competencias que asegura haber conseguido en este tiempo. Y aunque recomienda que todos los jóvenes se animen a dar el paso de salir fuera, reconoce que los comienzos no fueron fáciles por la cultura, los horarios y el tiempo. «En invierno teníamos muy pocas horas de luz y hacía un frío terrible; pero ahora es al revés», describe. «Son muy educados y amables, pero les cuesta mucho más abrirse a los demás», dice, por otro lado, sobre los daneses.

Respecto al país, considera «increíble» el «sistema de educación, sanidad, ayudas del Estado, carreteras...». «Pagan el 40% de impuestos, pero les parece bien porque confían en que su Gobierno lo va a invertir bien», añade. Otro de los aspectos que destaca es que «los jóvenes se independizan a los 18 años cuando ingresan en la Universidad, ya que el Estado les paga por estudiar entre 800 y 1.000 euros mensuales».

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