La Rioja

Dos tragedias y una bofetada de realidad para reflexionar

El incendio en el que el pasado domingo murió un vecino de la Cuesta de la Curruca mostró dos tragedias. Por un lado, la desgracia vivida por una familia inmigrante que ha perdido a uno de sus progenitores. Y por otro, las catastróficas condiciones en las que se encuentra una parte del casco antiguo de Calahorra.

Una bofetada de realidad que ha encendido las redes sociales y que, al menos, ha llevado a reflexionar sobre los motivos que han llevado a una ciudad a abandonar de esta manera parte de sus orígenes.

No obstante, el presupuesto municipal de este año tiene reservada una partida de 286.000 euros para el casco antiguo. Un dinero ligado a la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado (EDUSI), que de ser aprobada por el Ministerio de Fomento traerá a la ciudad fondos europeos para intervenir en la zona histórica.

Sin embargo, para el PSOE esto no es suficiente. Y es éste es el principal motivo de su voto negativo al presupuesto. Para los socialistas, según dijo ayer Jesús María García, la plaza de la Verdura es una de las prioridades y, por tanto, «presentamos una enmienda por importe de 250.000 euros para acometer una actuación». Esta plaza, dijo el socialista, «es un ejemplo de como un espacio que está bien, cuando no te preocupas por él, termina estando fatal y contagiando a todo el entorno».

«En los últimos 25 años de Gobierno del PP hay zonas de la ciudad que se han deteriorado extraordinariamente», denunció García, señalando después al alcalde de Calahorra, Luis Martínez-Portillo, como «el principal responsable de esta situación». Porque, además de alcalde, «fue durante 18 años concejal de Urbanismo», criticó el edil del PSOE.