La Rioja

Las cazuelillas son para el otoño

Las cazuelillas son para el otoño
  • Un total de veintiocho establecimientos ofrecen ochenta guisos tradicionales para comer con cuchara

Las Jornadas de las Cazuelillas vieron la luz allá por el 2009 con la intención de homenajear a esas cuadrillas que solían salir cada fin de semana a comer los platos más tradicionales del otoño y esos guisos en olla de barro donde se sustentó durante siglos el saber culinario.

Recuperar esta tradición de la cazuela ha sido, durante estos años, remontarse no sólo a la antigua Calagurris; una ciudad que produjo ánforas, tinajas y también cazuelas, si no a un pasado más cercano en el que la cazuelilla permitía reunirse de manera informal y relajada a los amigos evocando aquellas ollas humeantes elaboradas durante toda la vida por nuestras abuelas. Famosas eran las que se podían comer antaño en el Donosti, en Las Vegas o en Valoria.

Este año, las Jornadas de la Cazuelilla celebran su octava edición. De los doce participantes de aquel primer año se ha pasado a veintiocho establecimientos hosteleros de la ciudad y a más de ochenta guisos diferentes entre los que poder elegir. Toda una variedad de deliciosas recetas para mostrar la gran oferta gastronómica de la ciudad que no sólo se sustenta en pinchos y en verduras, ya que en otoño opta por la cazuela y la cuchara.

Así, los cientos de visitantes que ayer recorrían las calles calagurritanas buscaban esa forma de cocinar de los grandes restauradores locales, que dejan el alma en todo lo que hacen, y que durante días llevan preparando las ollas con bacalao a la riojana, alcachofas con almejas, revuelto de boletus, rabo de toro o cardo con almendras.

Tampoco faltaron otros platos tradicionales de otras zonas de la geografía española como garbanzos a la madrileña, el ajoarriero e, incluso, platos que traspasaban fronteras como la caponata siciliana. Pimientos rellenos, lomo con caracoles, cordero con alcachofas, lomo con pimientos, huevos con chorizo, todas las partes del cerdo desde las manitas hasta los pies y platos muy elaborados como los rusitos con salsa de cítricos o la espuma de queso curado

Una cita gastronómica que se sustenta también en la promoción de la cultura calagurritana con diferentes visitas guiadas que proseguirán hoy para los que, además de nutrir el estómago, quieran alimentar el conocimiento de la ciudad, de su historia y de su patrimonio.