La Rioja

Una muerte entre el silencio

Vehículo en el que se llevaron el cadáver de la vivienda, en la calle Mediavilla, y en frente el coche de la Guardia Civil. :: i. á.
Vehículo en el que se llevaron el cadáver de la vivienda, en la calle Mediavilla, y en frente el coche de la Guardia Civil. :: i. á.
  • Encontrado en su casa un vecino de Calahorra que había fallecido seis días antes

Llevaba varios días muerto en su casa, pero nadie supo de su estado hasta que los vecinos sospecharon que algo había pasado por el fuerte olor que salía del interior de su vivienda. El suceso ocurrió este pasado domingo, cuando un vecino de Calahorra, de alrededor de setenta años de edad, fue encontrado sin vida en su domicilio a causa de una muerte natural.

Los hechos ocurrieron en el número 11 de la calle Mediavilla. Según el relato de uno de los vecinos a Diario LA RIOJA, hacía días que no se había visto al fallecido, quien vivía solo. «Tampoco escuchábamos ruidos en su casa. Ni de la televisión, que solía oírse bastante», relata. La preocupación comenzó a ser mayor cuando de la casa del difunto empezó a salir un fuerte olor, que se mantenía en todo el edificio y se hacía más intenso con el paso de los días.

Fue entonces cuando el pasado domingo por la tarde uno de los vecinos llamó a la Policía Local para avisar de lo que estaba ocurriendo y pedir que comprobasen si el hombre se encontraba dentro del inmueble, ya que hacía días que no sabían nada de él.

Lamentablemente, los temores de sus vecinos se hicieron realidad y cuando la Guardia Civil entró en su casa se encontró con el cadáver. Al parecer, llevaba cerca de seis días muerto; el tiempo que, como contaron sus vecinos a los agentes, no lo habían visto ni saliendo ni entrando a su casa.

De San Adrián

Según el testimonio de uno de los vecinos, el fallecido vivía en Calahorra, aunque era natural de la localidad navarra de San Adrián. Tenía tres hijos, a los que la Guardia Civil intentó localizar nada más descubrir que su padre había muerto en su casa.

Durante toda la tarde del domingo, tanto la Guardia Civil como el forense estuvieron en el domicilio del fallecido llevando a cabo las correspondientes tareas de identificación del cadáver e investigando las causas de la muerte.

Sobre las ocho y media de la tarde, el cuerpo del fallecido fue retirado de la vivienda.

El suceso no paso desapercibido para muchos calagurritanos que transitaban a pie por la calle Mediavilla en la tarde del domingo y para los vehículos que circulaban por esta vía que enlaza con la Nacional-232 y los polígonos de Tejerías Norte y Sur, y que se sitúa encima del parque del Cidacos.