La Rioja

El debutante salió a hombros

Un momento de la faena de Iván Fandiño. :: javier bobadilla
Un momento de la faena de Iván Fandiño. :: javier bobadilla
  • Víctor Barrio debutó en Calahorra de la mejor manera posible, ya que cortó tres orejas y salió a hombros de la plaza

  • Pudieron haber cortado más orejas, pero la espada no funcionó

Si en la corrida de rejones hubo una buena entrada, muy cerca de los tres mil espectadores que pasaron por la taquilla, ayer bajó considerablemente el aforo. Cierto es que la clara amenaza de lluvia seguramente que influyó, las nubes amenazadoras pudieron ser, sin duda determinantes. Se cortaron cuatro orejas, tres se llevó el debutante, Víctor Barrio, que sustituyó al herido gravemente Jiménez Fortes. Juan José Padilla armó la marimorena en los tendidos en el cuarto de la tarde; parecía tener las dos orejas. pero la espada le jugó una mala pasada al pinchar, una vez antes de agarrar una estocada trasera y necesitar dos golpe con la espada de descabellar. Un aviso por el paso del tiempo, quedando la cosa en una fuerte ovación con saludos cariñosos de la plaza. Fandiño también pinchó a su primero, escuchando un aviso en su segundo toro por la espada ante el morlaco más deslucido del encierro, que pegaba arreones y se quedaba corto en los viajes. No lo pasó bien el torero vasco.

Noble fue el primero de la tarde, descastadito, al que el jerezano le montó una faena apañada, al gusto de los espectadores. Donde Padilla cosechó las mejores ovaciones fue en el segundo tercio, sobre todo en los terceros pares de sus dos toros, en esa suerte que tiene poco mérito, llamada al violín, de dentro a las afueras. Mejor estuvo en su segundo, el mejor toro de la corrida con diferencia. Faena donde hubo muletazos de todas clases, molinetes, por alto rodillas en tierra, manoletinas, desplantes, pero la tizona le quitó lo que se había ganado con la muleta. Fandiño tuvo el lote más deslucido, el quinto, un toro con el que había que estar muy firme. Estuvo valiente en sus dos oponentes, pero no vimos al Fandiño de hace tres temporadas, como sin ideas claras. Supongo que lo pasaría mal, sobre todo en su segundo, difícil.

El triunfador fue el debutante Víctor Barrio; generosidad del palco aparte, es un joven matador que creo que tiene futuro. Toreó con garbo con el capote, sereno y pisando buenos terrenos en los comienzos de sus dos toros, dándoles distancia en lo mejor, para ir acortándolos a medida que transcurría el trasteo. Tiene muy buenas maneras, corre la mano con temple y mando. Lo peor en sus dos toros fue que las distancias que pedía el toro las fue acortando y en esos momentos los morlacos se quedaban cortos. En justicia hay que decir que Barrios tiene un buen concepto del toreo, tiene planta, maneja bien el capote y mejor la muleta. Mató a su primero de una muy buena estocada y al que cerró plaza le enjaretó una buena estocada precedida de un pinchazo. Se pidió con mucha fuerza la segunda oreja del tercero y con mucha insistencia la oreja del sexto. Curiosamente, como anécdota, las mulillas no terminaban de salir y el señor presidente no sacó el pañuelo hasta que no salieron del patio de caballos, detalle que me pereció correcto. Debú y triunfo. Enhorabuena.