Ascenso hacia el sol del invierno

Un grupo de participantes en el XII Sendero de las Neveras de Moncalvillo atiende a una explicación sobre la utilidad de estas construcciones. :: jonathan herreros/
Un grupo de participantes en el XII Sendero de las Neveras de Moncalvillo atiende a una explicación sobre la utilidad de estas construcciones. :: jonathan herreros

El XII Sendero a las Neveras del Moncalvillo reúne a cerca de un millar de participantes en Sojuela

DIEGO MARÍN A.

«Nunca ha habido tanta gente como en esta edición, y eso que pensábamos que no iba a venir tanta como otros años, pero ha sido impresionante», explicaba ayer el alcalde de Sojuela, Miguel Ramón Pajares, al término de la jornada XII Sendero a las Neveras de Moncalvillo celebrada ayer. A las 9 horas, tras el reparto de un chocolate en Sojuela, partió una expedición formada por centenares de senderistas que, durante el recorrido de 7 kilómetros de ascenso, con un desnivel positivo acumulado de unos 700 metros, fueron recogiendo a otros participantes que prefirieron acortar el trazado y acercarse a algunos puntos del sendero con sus coches.

«En el pueblo hemos agotado las raciones, más de 700, pero luego hemos ido recogiendo a más gente, así que puede que hayamos llegado a estar cerca de un millar de personas», declaró Miguel Ramón Pajares. La actividad tiene como objetivo organizar una jornada de senderismo por el Moncalvillo para dar a conocer el tesoro que se alberga en su cima. «Arriba, como es habitual, se han organizado visitas guiadas a las neveras, hormigueros y carboneras», detallaba el alcalde de Sojuela. Años atrás se rehabilitaron estos elementos etnográficos que se remontan al siglo XVI, cuando Logroño contó con estos neveros como contenedores de hielo para los meses de estío.

El día primaveral que reinó ayer en La Rioja permitió que muchas familias se animaran a participar en el XII Sendero a las Neveras de Moncalvillo, obteniendo un diploma de participación tras completar el recorrido. «Yo he estado firmando y entregando diplomas hasta casi las 15 horas y muchos han sido para familias enteras que han venido con sus hijos de entre 8 y 13 años», advirtió el alcalde de Sojuela. La jornada transcurrió sin incidentes y, aunque muchos de los senderistas alcanzaron la cima en sólo un par de horas, después, el descenso, fue mucho más calmado. «La nieve estaba blanda y se podía pisar, aunque la subida siempre es un poco dura. Al bajar, la gente estaba encantada y se ha entretenido contemplando las vistas, ya que no hacía niebla, como otros años, sino que el día era espléndido para poder bajar disfrutando, sin prisa», confesó el alcalde.

Para finalizar la jornada hubo diversas actividades y se celebró un mercadillo, dentro del cual se vendieron rosquillas caseras. Los beneficios de la venta de este manjar del Moncalvillo se destinará a la ONG Hospital Imaginario. También hubo degustación de patatas con chorizo, granizado de vino helado de Orozco y sorbete artesanal de Andrés Sirvent.

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