Una ruina preocupante

La Casa Bobadilla es un edificio a dos esquinas en la calle Palacio, en pleno casco antiguo. :: E.P./
La Casa Bobadilla es un edificio a dos esquinas en la calle Palacio, en pleno casco antiguo. :: E.P.

El Ayuntamiento se plantea el derribo de la Casa Bobadilla manteniendo su fachada del s. XVIII

E. PASCUAL

Como cada cierto tiempo, quizá excesivo entre uno y otro, las miradas se han dirigido y posado con preocupación sobre la Casa Bobadilla, el caserón rococó del siglo XVIII que guarda un tramo de la calle Palacio junto al palacio del Virrey Lizana, en el corazón del casco antiguo de la ciudad del calzado.

Desde que dejara de ser en el 2007 sede de la Asociación Amigos de Arnedo y de su museo del calzado, el edificio ha caminado hacia la ruina, sobre todo por el deteriorado estado de su cubierta, que está debilitando el resto de la estructura. Ante esta situación, el PP ha propuesto que actuar sobre el caserón de ladrillo macizo sea una de las partidas que contemple el Presupuesto municipal del 2018. «La Casa Bobadilla sigue como estaba y precisa un proyecto para mantener el edificio o la fachada antes de que se hunda», expone el portavoz popular, Toño Eguizábal.

En respuesta, el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, José Luis Rubio, anuncia que el grupo de Gobierno maneja una actuación que baraja el derribo de parte de la Casa Bobadilla, pero haciendo siempre que prevalezca la fachada y parte de la estructura interior. «Incluso hemos estudiado vincular el edificio a alguna empresa para que pueda darle futuro con ayuda del Ayuntamiento», explica entre las soluciones que han manejado. A la par, Rubio reprocha al PP que, estando en el gobierno, el Ayuntamiento ya solicitó en el 2009 un informe a Patrimonio sobre el estado del edificio. «Patrimonio indicó que se podía construir en la casa, pero no invirtieron ni un euro», replica.

Casa en la que nació Isidoro Sáinz de Alfaro y Beaumont -que fue canónigo de Toledo e Inquisidor de Barcelona y Méjico, sumiller de cortina del Rey, caballero de la Real Orden de Carlos III y gobernador de México nombrado por su primo el Virrey Lizana-, la de Bobadilla vuelve al debate político como lo hace cada ciertos años.

En el 2007, después de que salieses de sus paredes Amigos de Arnedo, el PSOE propuso que acogiera un museo y una sede con talleres. Dos años después, con la ruina amenazando desde la cubierta, el PSOE y el PR abogaron por buscar que la Casa Bobadilla se beneficiara del Fondo Estatal de Inversión Local. El PP en el gobierno lo descartó por ser fondos insuficientes dado que, entonces, consideraba que precisaba una reforma integral valorada en alrededor del millón de euros. El siguiente propósito esperó tres años más, cuando el consejo de administración de la empresa municipal Infraestructuras para Arnedo se planteó intervenir en ella.

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