La convivencia verde en Arnedo

Arnedo cuenta con varios parques con notable arbolado. :: /Ernesto Pascual
Arnedo cuenta con varios parques con notable arbolado. :: / Ernesto Pascual

La web municipal presenta un artículo didáctico para concienciar a los vecinos de los beneficios del árbol en la ciudad y los criterios para su poda

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUALArnedo

La renovación de la página web del Ayuntamiento arnedano, www.arnedo.com, propició un espacio más definido para noticias que surgían del ámbito municipal. Ya la estrenó a principios de noviembre con un artículo sobre la plantación o arranque, y continúa aprovechando su escaparate y foco el jefe de la brigada municipal de Jardines, Carmelo Pérez-Aradros, que ha publicado un amplio y detallado artículo sobre la poda de los árboles urbanos para que éstos puedan seguir aportando beneficios a la ciudad del calzado.

Esta segunda aportación aborda una cuestión que lanzan algunos vecinos que tienen en las inmediaciones de sus hogares uno de grandes dimensiones: '¿Por qué no podan este árbol?'. En su artículo, Pérez Aradros se muestra consciente de que los árboles generan molestias en forma de suciedad otoñal, de excrementos de las aves que anidan en sus ramas, rotura de pavimento por sus raíces o pérdida de vista desde algunas ventanas o balcones. Ante esto, defiende y pondera los beneficios estéticos, medioambientales, sociológicos y psicológicos -al aportar sensación de confort y eliminar tensión nerviosa y emocional- y económicos - «las viviendas situadas en la proximidad de áreas arboladas son más cotizadas respecto a similares en áreas sin arbolado», afirma-.

En este punto, Pérez-Aradros valora los árboles como bien patrimonial de las ciudades por su carácter social, histórico y paisajístico-urbano, patrimonio cuyo cuidado «es responsabilidad de todos».

Para abordar la respuesta al título de su artículo, el jefe de Jardines expone que la poda en ciudad debe limitarse a la de ramas rotas o muertas, supresión de tacones, eliminación de chupones, supresión de ramas estructurales mal dispuestas o eliminación de cualquier parte del árbol que entrañe un riesgo para viandantes o circulación.

«En consonancia con los criterios de la Sociedad Española de Arboricultura, que propugna la 'poda cero', desde el servicio de Parques y Jardines se establecieron a partir de 1998 unos criterios de poda que hemos intentado mantener», expone Pérez-Aradros. Así, buscan que el arbolado mantenga los tamaños propios de su especie, teniendo presentes los criterios de seguridad, comodidad, economía o beneficios.

La poda en aceras

Pero los casos que más dudas y quejas levantan entre los vecinos son los árboles que afectan a las alineaciones en calles, como el propio Pérez-Aradros reconoce. «Cuando los árboles están ubicados en la acera junto a la fachada de un edificio, se intenta minimizar las incomodidades a los habitantes del edificio, independientemente del negro futuro que espera a la mayoría de esos árboles», se resigna. Desde ahí, aborda con detalle los criterios de poda dependiendo si son árboles de hoja perenne o caduca en aceras junto a fachadas, según su porte mediano o grande, etc. e, incluso, casos especiales, como los de plazoletas o zonas ajardinadas.

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