La Rioja

Unas fiestas de coser y cantar

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Más de 250 encajeras llegadas de todo el norte de España llenaron la carpa con sus labores. :: / Ernesto Pascual

  • Arnedanos y visitantes llenaron ayer cada acto de la última jornada, como los encierros o el XIII Encuentro Encaje, Aguja y Dedal

  • La temperatura primaveral acompañó en la despedida de las fiestas de San José

El lunes asalta el calendario. Con toda su crudeza. Pero el recuerdo quedan unas fiestas de San José que han mejorado el plan trazado, que han tejido cada acto, cada jornada, con la preciosa hilada de una temperatura veraniega que ha puesto color y ambiente inigualables a las calles de la ciudad del calzado desde que explotara la 'bomba' en la tardenoche del jueves hasta que sonó el 'Pobre de mí' a cargo de las peñas en la noche de ayer.

La intensidad y brevedad son parte de la identidad de las primeras fiestas arnedanas en el calendario. Y con esa mentalidad las han afrontado arnedanos y visitantes, que disfrutaron el sábado la última noche al ritmo del rock que llenó la carpa de la plaza de España a cargo de la banda de versiones Strenos y de los sonidos actuales en las peñas, bares y pubs.

La tercera y última noche no podía dejar factura para disfrutar del domingo. Y cientos de personas tomaron el relevo de los más jóvenes para disfrutar del ambiente del último día por San José. Porque la espera hasta las patronales de septiembre es demasiado larga. Y porque el sol volvía a acompañar a los rojos, blancos, verdes y negros de los uniformes de las peñas.

La suelta de reses bravas volvió a llenar el recorrido de República Argentina. Y sin consecuencias que lamentar. A continuación, la gran cantidad de arnedanos e invitados presentes casi llenaron el pabellón Arnedo Arena para vivir la última suelta, acompañada de bingo popular de la Asociación Toro en la Calle. No se la perdieron los niños, que invadieron el coso con las becerras. Entre ellos, muchos recibieron sus premios por participar en el V Concurso de Dibujo del Club Taurino.

Frente a la velocidad y algarabía ante las reses, la calma y concentración que se reunían en la carpa de la plaza de España en el XIII Encuentro Encaje, Aguja y Dedal, organizado por la Asociación Amigos de Arnedo. Más de 250 encajeras de todo el norte del país compartieron labores ante las miradas de cientos de arnedanos que pasearon ante ellas.

La temperatura primaveral no dejó un sitio libre en las terrazas mientras que la charanga Wesyké ponía ritmo a la degustación de jamón en la Puerta Munillo, eje de la hora del vermú, antesala de la última comida en cuadrilla, recta final hacia la despedida. Porque tras la novillada, las peñas se reunieron para entonar el 'Pobre de mí'. Para iniciar la cuenta atrás hacia septiembre.