La Rioja

Los cambios del paso del tiempo

Jaime Arechavaleta, autor de la exposición, ante el panel con las fotografías de la plaza de Vico. :: E.P.
Jaime Arechavaleta, autor de la exposición, ante el panel con las fotografías de la plaza de Vico. :: E.P.
  • El arnedano Jaime Arechavaleta contrasta en fotos la ciudad de décadas pasadas y la actual

Hace cuatro años, Jaime Arechavaleta Martínez de Quel hojeaba el libro con fotografías antiguas de la ciudad del calzado editado por la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo. Un día, al azar, eligió una fotografía, la de la vieja gasolinera. Fue al mismo lugar donde fue tomada la original e hizo 'click' a la misma escena unas décadas después. Fue el germen de una idea que hoy es una exposición visitada con pasión y cariño por cientos de sus vecinos.

Aficionado a la fotografía, amante de pasear sin prisa por su pueblo, emprendió hace cuatro años el proyecto de reproducir en la actualidad las mismas estampas tomadas décadas atrás. El resultado es la exposición 'La evolución de Arnedo desde la época de mis padres hasta la actualidad', que puede admirarse hasta el 17 de octubre en el centro cultural Caja Rioja de la ciudad.

Primero fueron las fotografías de aquel libro. Después se reunió con Fermín de Blas, que le abrió su ingente archivo gráfico. También tuvo acceso a las de Paco Portillo, Mur... Cada sábado durante cuatro años ha salido armado de su fotografía y su mirada para captar la misma escena, en color frente al blanco y negro. «Ha sido una experiencia que me ha reencontrado con el Arnedo de mi infancia, cuando vivir en el barrio de San Vicente era estar muy lejos, cuando de la Puerta Munillo para abajo no había nada, cuando para ir al colegio tenías que atravesar huertas y jugábamos al fútbol donde hoy crecen los edificios», sonríe.

Esa evolución, ese paso en el tiempo del que fue un pueblo agrícola y se transformó en industrial, en la hoy ciudad del calzado, se plasma en 650 fotografías a lo largo de diecinueve paneles. De ellas, unas 400 son estampas antiguas y 200 actuales, para invitar a ese viaje en el tiempo. «Me impresionó conocer a una señora de 93 años que recordaba cada detalle de lugares que hoy son muy diferentes -explica Arechavaleta-. Les ves la mirada sobre aquellos tiempos y comprendes que esta exposición es para ellos». De hecho, insiste, ha organizado la muestra dedicada a sus padres. Y también a quienes le han ayudado, como su mujer, sus amigos Juan y Miguel y Chechu León en el diseño.

Y hace un llamamiento a los vecinos: «Que saquen las viejas fotos de las cajas y me las dejen para continuar con este proyecto, que es un legado para la ciudad». Porque Jaime ya está embarcado en la segunda parte del proyecto, en seguir encontrando al Arnedo pasado en el presente. Con su cámara preparada, comienza a barajar la idea de plasmarlo también en un libro.