La Rioja

CAPITALES DÍAS

Las fiestas son el mejor escenario para sentir el «capital social» que fortalece una sociedad. En el pregón que anunciaba las patronales de la ciudad del calzado, el politólogo arnedano Pablo Simón lo describía como «la transmisión de generación en generación por la que nos entendemos, asociamos y cooperamos». Y planteaba medirlo: un arnedano tiene más capital social cuanto más le cuesta atravesar la Puerta Munillo entre encuentros y saludos.

En estos felices días sin reloj, cuyo único mandato es disfrutar e intentar entender por qué muchos vecinos optan por irse de vacaciones, los que han gozado de estas fiestas con sol veraniego en el albor del otoño han exhibido un enorme capital social. Pasear por el encierro era una continua invitación a un almuerzo o un porrón. Ir a un acto o lugar suponía una serie de paradas a saludar y brindar. Eso son fiestas. Eso es Arnedo.