La Rioja

A la última se hizo la luz

El mejicano Leo Valadez, en un natural a 'Bastonito'. :: miguel herreros
El mejicano Leo Valadez, en un natural a 'Bastonito'. :: miguel herreros
  • Extraordinaria novillada de Baltasar Ibán

No fue a la tercera la vencida. No, fue en la novillada que cerraba el ciclo de novilladas de la ciudad del calzado, en la que el juego muy bueno de los astados, destacando con diferencia el corrido en cuarto lugar y premiado, justamente, con la vuelta al ruedo; el resto, todos con embestidas francamente buenas. Ayer de deberían haber cortado unas cuantas orejas más, porque el primero encastado embestía con franqueza a los engaños, el segundo era claramente de orejas, el tercero pastueño siguiendo el engaño donde le mandaba la muleta, el cuarto, ya queda dicho, un gran novillo en los tres tercios, el quinto terminó aburrido después de innumerables muletazos, terminando por irse hacia las tablas, el que cerró plaza incansable en sus embestidas no tuvo la necesaria réplica por parte del novillero.

En suma, que ayer vimos una novillada de triunfo para los tres toreros y solamente se cortaron dos orejas, algunas más tenían que haberse cortado pero no tuvieron la réplica de los coletudos. No es fácil ver una novillada con ese cuajo, movilidad y embestidas claras. Tuvo que ser la última, que mereció la mayoría de los trofeos en liza. Buen sabor de boca dejó la de Baltasar Ibán, que volverá a ser la mejor de la feria.

El mejicano Leo Valadez no estuvo a la altura de su primer novillo, tampoco, para un servidor, lo estuvo al que desorejó que se venía de largo y de cerca, siempre humillando. Y no estuvo, bajo mi punto de vista porque se hartó de darle series por los dos pitones, pero hubo mucho toreo por las afueras, ese defecto se tapaba porque 'Bastonito' repetía y repetía incansablemente. Fue un gran novillo que no fue toreado como se merecía.

El segundo novillo metía la cabeza, tanto en capotes como en la muleta de Daniel García con franca embestida, el chico no terminó de cogerle ni la distancia ni aplicarle eso tan elemental y tan difícil, el temple que pedía el morlaco. Cantidad de muletazos pero sin la limpieza que mereció el novillo. El quinto fue bueno para el torero. Hubo cantidad y menos calidad de la que pedía el cornúpeta. Se le escapó el triunfo.

El tercer espada era el novillero francés Adrien Salenc, que le echó garra y voluntad en sus dos novillos. En su primero hubo series por ambos pitones ligaditas algunas, con tropezones en los engaños, demasiados. No terminó de cogerle el sitio ni templar debidamente. En el que cerró plaza ,brindado al público tampoco estuvo a la altura del juego del burel. Lo intentó con entrega y decisión pero no estuvo a la altura de 'Expantavivos'. Le faltó temple y mando, hubo cantidad y calidad en tono menor. Otra vez será.

A lo largo de la feria hemos visto cosas interesantes, las menos veces, por culpa del juego, uno cuantos, de los novillos. Ayer disfrutamos de los de Iban. Así ha sido.