La Rioja

Mágicos días de encuentro a través de la fiesta

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Los niños tomaron la plaza de Nuestra Señora de Vico a mediodía para acompañar a Gorgorito en su primera aventura de estas fiestas. :: / Ernesto Pascual

  • Resguardados los santos patronos, los arnedanos se lanzaron a recorrer el día a día de sus celebraciones

Con la tranquilidad de tener seguros y acogidos a los santos patronos Cosme y Damián en su iglesia parroquial, con la alegría de haber cumplido con una tradición de siglos junto a los hermanos navarros, los arnedanos se lanzaron ayer de lleno a vivir el guión de sus fiestas patronales 2016, a recorrer con buen ánimo los actos del programa oficial y el ambiente que inunda, lleno de sol, las calles de la ciudad del calzado durante esta semana.

Las fiestas son tradición, alegría y, sobre todo, encuentros. Las fiestas ignoran los relojes y dan tiempo a los saludos. Son esos días maravillosos en los que todos cierran la puerta de casa y salen a las calles sin prisas ni obligaciones, con el único mandato de aprovechar el tiempo junto a su gente querida. Y al lado de un trago, frente a una mesa bien nutrida o ante un acto que hace mover los pies o soltar una carcajada.

Conscientes del regalo de estos días, y con el inesperado sol prácticamente veraniego, los arnedanos se lanzaron ayer a vivir la feliz rutina festiva. La que les despierta con dianas y pasacalles para ir a los encierros, para retomar fuerzas en degustaciones, para disfrutar en actuaciones infantiles, musicales o teatrales y para afrontar cada noche con ganas de cantar y bailar. Y siempre, entre amigos y vecinos.

Con ese afán despertó el tercer día festivo. Las dianas sonaron para advertir del inicio a las 9.30 de la primera suelta de reses bravas, con la ganadería Merino Garde de Marcilla. Con una jaula menos en el recorrido de República Argentina, los recortadores tuvieron más espacio y se repartieron en las distintas zonas los astados, los recortes y quiebros. Durante su transcurso, los espacios en el vallado evidenciaban las ausencias de quienes han optado por marchar de vacaciones durante las fiestas. A la conclusión, el público brindó un tímido aplauso por el juego de la ganadería.

Las carreras y recortes siguieron en el Arnedo Arena mientras los niños llenaban la plaza de Nuestra Señora de Vico para compartir la primera aventura con Gorgorito. Y también los niños de más edad, que sonreían al ver a sus hijos ayudando al personaje de Maese Villarejo y recordar los tiempos cuando ellos estaban sentados en frente.

Los encuentros continuaron en las degustaciones, en el vermú, en la preparación de la comida en cuadrilla. Cuando el bien recibido sol se retiraba, más degustaciones alimentaban la tardenoche. Los Átomos llevaron a la Puerta Munillo el recuerdo de canciones de otras épocas mientras cientos de personas vivían el segundo encierro del día, éste con la suelta del 'Toro embolado'.

La exaltación de los encuentros festivos llegó a la noche: 450 peñistas compartieron mesa en la segunda fiesta joven Peñas de Arnedo, amenizada con pinchadiscos locales.