La Rioja

«La tradición debe trasladarse para que no se pierda»

«La tradición debe trasladarse para que no se pierda»

«Cuando los sentimos sobre nuestros hombros, sólo queremos correr y pensar en que, esta vez sí, nos llevamos a los santos de vuelta a Navarra, a nuestro pueblo». Con 21 años, Abel lleva seis años sin faltar el 27 de septiembre a intentar robar los santos Cosme y Damián para llevarlos camino a Andosilla. Hijo de la pregonera Montse Altozano, que lanza los argumentos desde la balconada consistorial, Abel es el ejemplo de la herencia de la tradición que une a Arnedo con Andosilla y otros pueblos navarros, de la transmisión de generación en generación de una amistad que fortalece cada año sus lazos.

Era su sexto Robo de los Santos. Junto a Abel, Aitor Itarte cumple cuatro años de tradición. Y ayer se sumaban Álvaro González y Rubén González. Para estar en Arnedo en día laborable como ayer, se levantaron a las 5 de la mañana para llegar junto a los Auroros. Abel dejó de trabajar ayer en el bar, los demás, de estudiar. «Sobre los hombros sentimos la tradición de siglos y siglos y nos gusta atraer a gente nueva del pueblo para que se mantenga y siga pasando de unos a otros para que esto no acabe -contaba Abel-. Tenemos que mantener la amistad entre los pueblos».