La Rioja

Los brindis por el Kan

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La taberna de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo, organizadora del evento, ha sido eje del Mercado del Kan de Vico. :: E.P.

  • Los actos gastronómicos protagonizan la segunda y última jornada del exitoso Mercado del Kan de Vico

Si algo tienen en común las celebraciones son las reuniones alrededor de la mesa y elevando brindis. Así es hoy en día y probablemente así sería en el siglo X, cuando el Kan de Vico era el jefe de la actual comarca de Arnedo, donde convivían árabes, judíos y cristianos.

Con esa herencia, el Mercado del Kan de Vico ha rememorado durante este fin de semana aquellos días y ha alzado la voz de la invitación a visitar, disfrutar y saborear la ciudad del calzado. Y en su decimoctava edición, la gastronomía ha sido uno de los motores que ha movido una cita que ha reunido noventa puestos artesanos y decenas de actividades con mucho sabor.

Tras despedir la primera jornada en la noche del sábado con fuego, música y relatos antiguos, el Mercado abría las puertas a su segunda y última jornada a las 11 horas dominicales. En la plaza de La Picota, la taberna de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo, organizadora del evento con la colaboración de Ayuntamiento, Gobierno de La Rioja y Fundación Caja Rioja-Bankia y firmas privadas, era uno de los ejes del ambiente.

Como abanderada de las jornadas gastronómicas 'Menudos y huerta', que se extienden hasta el próximo fin de semana en una ruta con una veintena de bares, la taberna ofrecía patorrillo y migas, además de su característico choricillo. A ellos se sumaron los sabores de muchos puestos de alimentación a lo largo del mercado, la popular degustación de sardinas asadas o el tacto del pisado de la uva impulsado por la Bodega Nuestra Señora de Vico para recordar la tradición agrícola de la hoy industrial Arnedo.

A la par, los artesanos enseñaban los oficios del barro, de la madera, la piedra o la guerra a un público que llenó el Mercado toda la jornada.