Mano moderada de Isabel II y de Alfonso XII

Tras la muerte de figuras clave como O'Donnell y Narváez, la popularidad de la reina Isabel II cayó hasta tener que abandonar España, abdicando en su hijo Alfonso en 1870. Tres años después se proclamaría la I República Española con el pronunciamiento del general Pavía. Pero un año después quedaba restaurada la monarquía con Alfonso XII, con quien Manuel de Orovio volvió a jugar un papel importante.

Desde el Gobierno de la nación, Cánovas le nombró ministro de Hacienda en 1877 en un país en números rojos por el destrozo de las Guerras Carlistas. Para reconducir una economía hundida, Orovio apostó por reducir al mínimo los gastos e incrementó los ingresos por contribuciones, aduanas y otros impuestos. Seis años después, el 18 de mayo de 1883, fallecía en Madrid, desde donde sus restos fueron trasladados para ser enterrado en Alfaro.

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