Alfaro entra en la resaca de la fiesta

El encierro, anunciado con seis pasadas de ida y vuelta, y que se extendió por más de hora y media, atrajo a decenas de corredores en sus diversos tramos. /Ernesto Pascual
El encierro, anunciado con seis pasadas de ida y vuelta, y que se extendió por más de hora y media, atrajo a decenas de corredores en sus diversos tramos. / Ernesto Pascual

El último encierro vespertino de toros abrió ayer el día de huelga, con el 'Pobre de mí' para cerrar las fiestas alfareñas

ERNESTO PASCUAL

Gran parte de los alfareños salieron ayer a las calles con los pañuelos rojos desanudados del cuello. Era el gesto con el que daban por acabadas sus fiestas patronales en honor a San Roque y San Ezequiel. Y quienes no se habían desvestido del rojo festivo lo hicieron a medianoche, cuando el canto del 'Pobre de mí' por las calles y el entierro de la cuba, seguida de una traca, pusieron el punto final a la semana más esperada, compartida y disfrutada del año. Hoy, en la resaca de las celebraciones, se inicia la cuenta atrás hacia las fiestas del 2018.

Ernesto Pascual

Era el ambiente de despedida en el día de huelga, la jornada de transición que dedican los alfareños para aclimatarse al final de sus fiestas y encarar la dura realidad del lunes menos esperado del año -todo lo contrario de lo que fue hace siete días el 14 de agosto-.

Fue una jornada para descansar, reordenar la casa y planear la nueva semana. Aunque muchos apostaron por comidas en cuadrilla aprovechando la presencia de amigos y familiares que viven lejos. En la tarde llegaba la primera convocatoria del día, el último encierro de toros, para el que la ganadería Toropasión preparó 16 astados que salieron a las calles en seis pasadas por más de hora y media. Con cientos de personas en las calles, la noche esperaba para entonar con tristeza el 'Pobre de mí'.

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